Un tango más

Crítica de Matias Seoane - Alta Peli

Un Tango Más retrata la carrera de la pareja de bailarines de tango más famosa del siglo veinte, con un formato híbrido entre la entrevista documental y el musical ficcionado que pretende emocionar más que brindar detalles enciclopédicos.

Juan Carlos Copes y Maria Nieves fueron pareja de baile durante más de cuarenta años, creciendo desde la tradicional milonga de barrio hasta alcanzar los escenarios primero de la calle Corrientes y finalmente de Broadway. Fueron en buena medida los responsables de difundir el género por el mundo y convertirlo en un espectáculo de escenario popular en una época en que los bailes en los clubes de barrio comenzaron a preferir el folklore, la cumbia o el rock. Como es de esperar su relación trascendió los escenarios y la convivencia detrás de escena aunque cargada de cariño y admiración, no estuvo exenta de grandes conflictos, peleas y rencores que los llevó a separarse más de una vez antes de hacerlo definitivamente a principios de los noventa. Hoy, ambos con más de ochenta años pero aún bailando cada uno por su lado, se permiten revisitar esa vida y contarla sin poder disimular su cuota de amarguras.

Entre ochos y reproches
María Nieves es la narradora de esta historia, escuchada atentamente por el grupo de artistas que deberán interpretarla en las distintas etapas de su vida. Mientras cuenta cómo a sus catorce años conoció y se enamoró a primera vista de Juan Carlos Copes en un baile de barrio, da indicaciones a la pareja de intérpretes que un momento después con la magia del montaje abandonan el ensayo y viajan a esa noche de la década del cuarenta bajo la piel de los adolescentes bailarines que encuentran en el otro todo lo que buscaban, aunque no fuera lo mismo para cada uno.

Todo estará tamizado por la subjetividad de la mirada de María a pesar de las ocasionales apariciones de Juan Carlos para dar sin mucho entusiasmo su versión de algunos hechos, no siempre coincidentes. Al no pretender encontrar la verdad sino contar una historia que genere sensaciones, la película nunca contrasta a uno con otro ni pone en duda sus palabras ni siquiera cuando contradicen lo que ellos mismos declararon un rato antes.No podemos saber realmente hasta donde son sinceros con sus expresiones pero queda claro que no están diciendo todo lo que piensan pero aunque la historia que elige contar German Kral no es imparcial se permite mostrarnos algunas miserias de ambos y el carácter fuerte que cada uno a su modo utiliza para justificarse. En Un Tango Más, importan más las emociones con las que alimentaron su baile que los datos precisos, algo coherente con la idea de que sus creadores son más artistas que historiadores y que les interesa conocer a la persona detrás del artista más que su técnica. Los relatos se apoyan en imágenes de archivo para mostrar los puntos más importantes de su carrera, pero el fuerte del relato se hace con recreaciones modernas que buscan expresar con coreografías los sentimientos que cada evento generó en ellos. Estas recreaciones suelen tienen una estética más cercana al teatro que al cine e intencionadamente esquiva el realismo prefiriendo una iluminación de sombras intensas, escenografías que evidencian sin disimulo ser paneles y actuaciones mudas que dependen de la expresividad física para comunicar lo que está sucediendo. El montaje conecta con fluidez las entrevistas con los ensayos y las representaciones, rompiendo continuamente la ficción al mostrarnos a los intérpretes fuera de sus papeles y convirtiéndolos de a ratos en los entrevistadores.

Conclusión
Aunque por momentos el relato pierde el ritmo y las entrevistas se hacen un poco lentas, Un Tango Más propone una forma interesante de mostrar lo que quiere contar y lo hace un con una ejecución técnica muy prolija y visualmente atractiva. Como suele pasar con el género documental, es importante tener algún conocimiento elemental previo tanto de los personajes como de su actividad, aunque lo realmente fundamental para disfrutar de la película es ser un aficionado a la danza en general y a su versión arrabalera en particular.