Última pieza

Crítica de Franco Denápole - Funcinema

BREVE RELATO MAL RESUELTO

Ultima pieza trata acerca de Edgardo, un albañil de oficio que perdió a su hijo en un accidente, y Rodrigo, quien empieza a trabajar con él y llega con el tiempo a verlo como a un padre. La película se desarrolla casi enteramente en una construcción en la que ambos se encuentran trabajando. Destaca como aspecto positivo la secuencia de títulos de la película, en la que el director Luciano Romero va articulando ese espacio, presentándolo al espectador, pero al mismo tiempo haciendo que rodee a la pareja de protagonistas y funcione como escenario de su vínculo. En estos primeros momentos se percibe una sutileza interesante, el establecimiento de una relación entre personajes y puesta en escena que funciona y resuena.

Terminada esta secuencia, se nos introduce a la trama propiamente dicha: Rodrigo, empujado por su novia, quien está a punto de dar a luz, comienza a exigir a Edgardo que mejore las condiciones en las que trabajan, principalmente por la falta de seguridad y la irregularidad con la que el experimentado albañil ha aprendido a manejarse. La película vuelve a brillar en el manejo del carácter de los personajes: Rodrigo es tímido, siente cariño y tiene un sentido del deber hacia Edgardo. Se ve empujado por demandas ajenas y un deseo propio de progreso, pero le cuesta despegarse del hombre que lo ha adoptado y le ha enseñado no solo a trabajar sino -se lee entre líneas- a vivir.

Se involucran posteriormente las figuras de una arquitecta y un ingeniero, que le permiten al director hacer ingresar otra pata temática a su película: las diferencias de clases y cómo estas se pueden percibir en lo micro y en lo macro. Desde un problema tan ostensible como la falta de amparo de estos trabajadores frente a los mecanismos de poder que ejercen sus superiores, hasta microviolencias que pasan por el uso de la palabra y la gestualidad corporal.

Esta otra cara de la película, si bien íntimamente vinculada con la relación de los protagonistas, no resulta tan interesante. Se trata, entendemos, del trasfondo, del contexto político/social que influye para que las vidas de los dos obreros sean difíciles, pero, a partir de la primera media hora, la película se empecina demasiado en contar los vaivenes y los conflictos entre Rodrigo y sus patrones, además de los destratos que recibe, y la relación con Edgardo queda relegada. Ultima pieza no termina de resolver de manera atractiva esta pequeña narración, que aún en su breve duración de 69 minutos se siente por momentos repetitiva y poco enfocada. El resultado es un largometraje que deja sabor a poco y la sensación de un potencial desaprovechado.