Tupac Amaru. Algo está cambiando

Crítica de Juan Carlos Fontana - La Prensa

Como una "abanderada" jujeña

Hace doce años que Milagro Sala creó la Organización Barrial Tupac Amaru en la provincia de Jujuy y los directores Magali Buj y Federico Palumbo, con este documental le brindaron su tributo a una obra que es modelo de autogestión, para mucha de la gente que vive en esa parte de la Argentina profunda, según lo destacan los mismos trabajadores entrevistados.

Sala, integró el sindicato de ATE y poco a poco fue levantando su voz, para que la gente de Jujuy tuviera su reconocimiento y pudiera vivir mejor. Con la ayuda de los mismos hombres y mujeres desempleados, puso en marcha primero "la copa de leche", que le daba un vaso de leche, o mate cocido con pan a los chicos de los barrios más carenciados y para muchos de esos niños, esa era su única comida.

Milagro hoy, mientras toma mate y habla frente a la cámara, se muestra orgullosa de su obra. "Muchas veces nos atacan, nos dicen violentos y nos hacen mala propaganda, pero lo nuestro es la reinversión de lo que recibimos en beneficio de la comunidad, en salud, vivienda, educación. Y todo lo hacemos a través de las distintas cooperativas".

LOS APOYOS

El documental se apoya en múltiples testimonios, entre ellos, de Adriana Varela, Tati Almeida, la presidenta Cristina Kirchner, Estela de Carlotto, trabajadores y trabajadoras del lugar y militantes, hasta de España, los que le agradecen a Milagro Sala su apoyo al movimiento de indignados.

La cámara muestra casas en plena etapa de construcción, propiedades terminadas, centros comunitarios, de recreación para los niños, hospitales y los que hablan a la cámara coinciden en señalar, que Milagro Sala "es la Evita de Jujuy".

Todos agradecen el reconocimiento a los pueblos originarios por parte del gobierno nacional, primero de Néstor Kirchner y en la actualidad de la Presidenta de la Nación.

El periodista Raúl Noro, compañero de vida de Milagro Sala, destaca su inspiración en Silo, el fundador del Partido Humanista, mientras pueden verse calles y edificios de Jujuy, con leyendas pintadas en sus paredes, que hablan de incentivar el trabajo y la defensa de los derechos de cada uno.