Topos

Crítica de Alejandro Venturini - Alta Peli

Underground

Bajo tierra, en la clandestinidad más absoluta se mueven los “topos”. Marginados completamente de una ciudad donde el ritmo de vida es similar al nuestro aunque con elementos que nos vuelcan a un mundo extraño. Los topos son seres subversivos que se mueven por túneles tan bajos que les impide estar de pie, viven de las sobras citadinas y cometen actos terroristas con herramientas básicas pero aptas para su objetivo.

El Topo (Lautaro Delgado) es el hijo del líder de los topos, un ser sensible que entre tanto aislamiento y operaciones saboteadoras vuelca su distracción en una escuela de ballet que espía todo el tiempo desde abajo. Su obsesión es tal, que un día decide actuar. Gracias a la logística de su padre (Mauricio Dayub) se entera de la llegada de un nuevo alumno (Ludovico Di Santo), decide secuestrarlo y dejarlo en el submundo a cargo de su hermana para ocupar su lugar en la institución, abandonando ese rol de espectador y comenzando a bailar.

Sobre el guión

La historia pretende presentar dos mundos distintos: por un lado tenemos uno regido por el orden, la disciplina y el progreso. Por el otro la marginalidad, la anarquía y la subversión ante el primero. Si bien se vislumbran las diferencias entre ambos, como espectador se presiente una falta de delineamiento de estos, es decir que falta remarcar los opuestos para evitar que la unión entre ambos, que es El Topo, no pierda fuerza. Me quedó la sensación de no terminar de comprender esos universos.

La estética del plano cerrado

Cuando comencé a ver la película pensé de forma casi inmediata y por varios factores en “La Ciudad de los Niños Perdidos” (Jean Pierre Jeanet y Marc Caro). Además de la creación del director, Emiliano Romero, de mundos ajenos a nosotros, hay ciertas similitudes de colores -como la preponderancia del rojo en el submundo- y las actuaciones con marcados tonos del grotesco.

Uno puede visualizar en “Topos” un lenguaje signado por los planos cerrados, quizás como herramienta en pos de remarcar el encierro y la marginalidad del submundo o, tal vez, en búsqueda de una estética. Lo destacable es que hay dinamismo dentro del cuadro, aunque carece de comunicación si no fuera por las notables actuaciones. A lo que apunto con comunicación es que esos planos son sumamente escuetos debido a que no hay nada que nos enlace a un conjunto más amplio, no hay una profundidad en la que sumergirse, no son una puerta a nada más que sentimientos del presente de cada personaje que vemos en pantalla.

Conclusión

En Topos, de Emiliano Romero, hay buenas actuaciones, del Puma Goity, Leonor Manso, Mauricio Dayub, Lautaro Delgado, Ludovico Di Santo, Pompeyo Audivert, Osqui Guzmán, María Figueras y Dalila Romero. Que si bien la película es una buena idea, se desperdicia ante un guión débil y una estética que depende del gusto de cada espectador, pero que a mí en lo personal no me sacia y me cuesta encontrarle algún atractivo.