Tiempos menos modernos

Crítica de Juan Carlos Fontana - La Prensa

Con la voz de los ancestros

El filme de Simón Franco es ante todo el retrato de un hombre de la Patagonia, el músico y luchador por los derechos de los pueblos indígenas Oscar Payaguala, el que ha trascendido las fronteras de nuestro país con su canto.

Descendiente de tehuelches, Payaguala se presta a mostrar lo que sucede con un hombre apacible, que vive en su rancho, con sus ovejas y su caballo, en un desolado valle del sur de la Argentina, cuando se lo engaña en su propia fe.

En ese lugar, él dice están enterrados sus ancestros, por eso con escopeta en mano defiende esas tierras de los extranjeros.

La apacible vida de Payaguala se desliza acompañado por su guitarra o trabajando en su rancho, a veces va hasta el pueblo y canta en una hostería de turistas. Escucharlo interpretar en su lengua resulta una suerte de milagro de la naturaleza, conmueve con su timbre vocal, consonidos que parecen provenir de otros mundos.

LA OTRA MIRADA

Ambientada en la década de 1990, cuando el ex presidente Carlos Saúl Menem, prometía que se iba a tener la posibilidad de viajar a la "estratósfera", el filme sigue los pasos de lo que ocurre con un hombre a quien el Estado un día le hace llegar un aparato de televisión y un teléfono satelital, que consiguen cabiar su mirada del mundo.

Pero el "dulce" para ese hombre de la Argentina profunda, dura poco, el plan modernizador del gobierno termina y la vida continuará como siempre para el trovador que no se arredra ante circunstancias adversas y sigue en su lucha diaria.

La película permite un acercamiento a una vida íntimamente ligada a la naturaleza y a sus severos preceptos éticos, es lo que muestra este guión en el que Oscar Payaguala es el admirado protagonista. A él se une Nicolás Saavedra, un magnífico actor chileno. Con algo de documental, la narración de Simón Franco es calma y certera en el mensaje que busca transmitir.