Splice

Crítica de Hugo Zapata - Cines Argentinos

Con este estreno se dio algo similar a lo que ocurrió la semana pasada con La
revelación.
Acá también tenemos en roles protagónicos a dos artistas excelentes como Adrien
Brody y Sarah Polley (Mi vida sin mí, el amanecer de lo muertos), más una buena
premisa argumental relacionada con la ciencia ficción que auguraba una película
interesante.
Splice es una historia sobre científicos que violan todas las reglas éticas y morales que
existen en la vida para llevar a cabo un peligroso experimento.
Hay un montón de historias en el cine que trataron este tema y tal vez La mosca, sea la
madre de todas ellas.
La película comienza muy bien pero luego derrapa por completo cuando entra en juego
la atracción sexual, por llamarlo de alguna manera, de uno de los protagonistas por la
criatura que nace del experimento.
Es en ese momento en que la historia se va literalmente al carajo y ya sin retorno lo que
sigue son escenas que no hacen otra cosa que levantar la apuesta en lo que se refiere al
absurdo.
Me dio la sensación que el director Vicenzo Natali (Cube) intentó emular los primeros
trabajos de David Cronenberg como Cromosoma tres (The Brood) y en su intento por
hacer un film retorcido le salió algo totalmente ridículo. Se pasó de rosca con una serie
de situaciones y terminó por arruinar la premisa de la trama que no estaba mal.
Para ser una producción que se hizo con un presupuesto bajo, Splice presenta muy
buenos efectos especiales y Dren, la criatura que nace de la manipulación genética,
estuvo muy bien lograda. Sobre todo al final donde se vuelve intimidante.
Es lo único bueno que se puede destacar de este film. Después es un milagro que los
productores consiguieran filmar esta historia con dos grandes figuras como Brody
y Polley que por momentos da pena verlos en una película como esta porque son
excelentes artistas que merecen trabajar en producciones mejores.