Sombras tenebrosas

Crítica de Laura Otero - Alta Peli

Vuelve Tim Burton a la pantalla grande, con otra de sus películas fantásticas de oscuridad, ocultismo y ese maldito triangulo amoroso que se repite sin cesar. Burton, Deep y Bonham Carter. Allí vamos.

TOCALA DE NUEVO TIM

Por momentos uno como espectador avezado tiene la intuición de que sentarse a ver una película de Tim Burton es casi como sentarse a ver una de Woody Allen; cada vez que va al cine espera algo mejor, y sigue dándose cuenta que ser prolífico no es lo mismo que ser buen director. Dos grades directores que cayeron en la rutina de filmar, y amando hacerlo, se ven enceguecidos por historias chatas y guiones improvisados.

Ya pasaron casi diez años desde que Burton dio a luz su última gran película “El Gran Pez” y mientras, nos emocionamos de solo recordarla, cuestionamos como fue que llegó a este camino sin retorno. ¿Qué nos paso Tim? ¿En qué momento caímos en desgracia?

THAT ’70s FREAK SHOW

Esta vez Burton cuenta la historia de una familia venida a menos por culpa de una maldición desatada varios siglos atrás. La familia Collins, llegó de Inglaterra a Estados Unidos con el fin de establecerse en el mercado de la pesca y enlatados, luego de haber conseguido su fortuna en Europa y buscando expandirse. El joven hijo de la pareja, Barnabas Collins, decide involucrarse románticamente con una joven sirvienta, pero al ella sentir su rechazo amoroso decide vengarse. Y que mejor manera que matar a los padres Collins, arrastrar al suicidio a su enamorada y, como para terminar, convertirlo en vampiro y encerrarlo por la eternidad en una tumba.

Dos siglos después, en pleno flower power, volvemos a la vivienda de los Collins, dominada por la arpía de Michelle Pfeiffer, viendo lo que supo ser la mansión de una familia millonaria convertida en unas ruinas demacradas y polvorientas. Todo parece abierto al cambio luego de la aparición milagrosa de Barnabas Collins, vivo y listo para recobrar el poder y el buen nombre que supo envolver a su familia.

CONCLUSION

Con gags típicos aunque efectivos, un guión un poco pobre y las actuaciones a las que nos tiene acostumbrados, Burton cae nuevamente en sus propias sombras tenebrosas, en las que permanece encerrado hace diez años y de las cuales parece no poder escapar.