Socios por accidente 2

Crítica de Ayelén Turzi - La cuarta pared

Es muy complejo situarse a hacer la review de esta película. Básicamente, porque uno es una bolsa de prejuicios e ideologías muy difíciles de ser dejados de lado y, además, se enfrenta muchas veces a "lo correcto", lo que sabe que su perfil de lector genérico quiere leer. Pero, más allá de eso, está la búsqueda no de objetividad, sino de justicia. Y hay que intentar dejar todo lo que uno tiene encima en pos de ser justo.

Socios por Accidente 2 es la continuación de las aventuras de Matías (José María Listorti), uno de los pocos traductores de idioma ruso en la Argentina, y Rody (Pedro Alfonso), un agente de Interpol, en una misión en la que intentan evitar un atentado al Primer Ministro ruso (el inigualable Mario Pasik) que se encuentra en la Argentina en un viaje diplomático.

Desde el comienzo, desde el film anterior en realidad, queda bien claro que es una película argentina de entretenimiento para que la familia vaya a ver durante las vacaciones de invierno, con fuerte apoyo en lo mediático gracias a varios personajes que conocemos de la cotidianeidad televisiva; un ejemplo extremo de esto es el humorista Campi, quien interpreta a un médico caracterizado de viejo, en vez de recurrir a un actor entrado en años (¡habiendo tantos!). Pero no venimos a cuestionar la ética o funcionalidad económica de la película. Obviamente queremos que todas las películas del mundo nos vuelen la cabeza como Mad Max: Fury Road, pero no todo el mundo quiere lo mismo. Algunos hombres sólo quieren ver el mundo arder (!).

La historia es clara, simple, y fácil de seguir: Matías, traductor asignado a una conferencia del Primer Ministro ruso, será utilizado para detonar una bomba que asesine al diplomático, mientras que Rody, actuando de oficio tras haber sido suspendido de Interpol después de la misión de la primera película, vuelve a asociarse con él para salvar la vida de todos y, además, desbaratar la banda de los malos. Como el objetivo es tan claro y tan simple, la acción avanza en una sola dirección y sirve de excusa para hilvanar una serie de situaciones cómicas en la que el dúo se ve involucrado. Humor sano y para toda la familia, sin culos ni tetas, pero tampoco con mucha lucidez: quien ha visto mucha comedia reconoce la acción e intuye la reacción. Pero, con la gente que colmaba la sala, funcionó de maravillas. Siempre me llamaron la atención las carcajadas del público en un film nacional cuando se putea: alguien dice "boludo", "mierda", "cagar", y la gente se descostilla.

La factura técnica de la película se sitúa un poco por encima del standard, teniendo incluso escenas muy buenas (como la pelea dentro del ascensor, por ejemplo). Hay algo más, un pequeño plus de autor a la hora de contarla que la aleja de las películas del montón.

Lo más flojo de la película son las actuaciones: exceptuando a Anita Martínez y a Mario Pasik, el resto son olvidables. Alfonso está un poco menos sobreactuado que en el film anterior, pero aún sigue siendo poco creíble su personaje. Pero, directamente, "el error" es el cast, lo cual genera una paradoja sin respuesta: si el chiste de la película es que los protagonistas sean ellos por la exposición mediática que tienen ¿debemos o no cuestionar sus actuaciones? ¿Qué película queremos ver, y qué película estamos viendo? ¿Existiría Socios por Accidente como tal, si Matías y Rody fueran personajes legítimos y no papeles pensados para estos dos productos made in Tinelli? ¿Hubiesen llegado las dos películas a concretarse?

VEREDICTO: 6.0 - PRESCINDIBLE

Si bien no es el tipo de películas que queremos ver, Socios por Accidente 2 no deja de ser coherente y llevadera, sin ser espantosamente idiota. Es por lejos la mejor película argentina para las vacaciones de invierno que se ha estrenado en los últimos años, pero, no olvidemos, que sus principales rivales han sido bazofias como Bañeros 4 e Incorregibles.