Showroom

Crítica de Susana Salerno - N3F

Aborda la historia de una familia que tras perder su fuente de ingresos debe mudarse a una casa en el Tigre adaptarse a otra vida y a otro paisaje.

Esta es una historia común a cualquier persona, un padre de familia se queda sin trabajo como organizador de fiestas y le resulta difícil reinsertarse en el sistema laboral aunque tenga experiencia y muchas ganas de trabajar, ya es grande porque existen otros trabajadores más jóvenes que además están dispuestos a encargar la profesión en distintos niveles.

Acá vemos a un hombre triste Diego (Diego Peretti, sostiene el film gracias a su experiencia) que se encuentra lleno de deudas, ni el departamento donde vive ya puede pagar, ni su auto, ni nada, porque se encuentra sin trabajo y en la ruina. Pero se encuentra con un tío (Roberto Catarineu, estupenda interpretación y es lo mejor) algo inescrupuloso que intenta ayudarlo, le da una casa algo deteriorada en el Tigre y un trabajo como vendedor inmobiliario.

Por lo tanto Diego junto a su esposa Diana (Andrea Garrote) y a su hija adolescente Karina como tantas otras familias deben dejar la Capital y adaptarse a otras costumbres, escuela, lugar y vecinos. Ahora vivirán en esta casa situada en el Delta del Tigre y Diego debe realizar un largo viaje hacia su trabajo diariamente, quien se va transformando en un obsesivo vendedor del showroom, un edificio en capital, con departamentos asfixiantes, hechos con materiales baratos donde las personas que lo eligen sienten que cumplieron su sueño.

A esta familia le resulta muy difícil vivir esa nueva vida, en una casa tan resquebrajada como se sienten ellos, todo es muy diferente ahora, pero Diego tiene un objetivo firme: volver a vivir a la Capital, y comienza a vivir situaciones absurdas, complejas y se va transformando en un autista.

Es una comedia agridulce, con algunos enredos, apenas algunos gags, la cámara se encarga de seguir constantemente a este personaje en cada una de sus actitudes y acciones. Este es el debut en la ficción de Fernando Molnar (viene del documental "Mundo Alas" y "Rerum Novarum", entre otras) que en el guión contó con la colaboración de Lucía Puenzo y Sergio Bizzio.

Se tocan varios temas pero uno de los principales es el del trabajo, la sociedad y las apariencias, pero una de las fallas se encuentra en que muchas cosas giran sobre lo mismo, algunas subtramas no están logradas y aunque la película es corta (tan solo 78 minutos) resulta interminable, se estanca y le falta una vuelta de tuerca. Como lo fue para otras películas, nuevamente la zona del Tigre vuelve a ser elegida por sus locaciones y cuenta con varios sponsor.

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