Rocketman

Crítica de Brian Bahar - Multiverso Pop

Al principio no sabíamos que fue lo que llevó a Elton John, una estrella musical aún vigente, a querer realizar una película sobre su vida. Conociendo su particular personalidad podría tratarse simplemente de un capricho tras conocer el proyecto de Bohemian Rhapsody, la película sobre Freddie Mercury y Queen. Además, que él mismo esté tan involucrado en el proyecto sobre esta biografía podía pretender que se buscará contar una versión limpia de la historia, pero por suerte sucede todo lo contrario: Rocketman es una biopic, si, pero también una fantasía musical desenfrenada que en ningún momento oculta todos las situación que vivió Elton durante su ascenso que incluían problemas familiares, el afrontar su homosexualidad, sus relaciones tóxicas y por sobre todo, sus adicciones. Todo esto mezclado con las canciones más representativas de un ícono del pop.

La película comienza con un Elton John, interpretado de manera espectacular por Taron Egerton, entrando a rehabilitación a principio de los 90s y a partir de allí comienza a relatar toda su vida desde su infancia hasta traernos nuevamente a ese momento. Esta claro que Elton quiso contar lo difícil que fue su ascenso a la fama y los excesos propios de este estilo de vida, posiblemente sus años más gloriosos pero también más difíciles.

Ya tenemos el "qué contar", ahora falta el "cómo", lo que si duda hace que el espectador promedio, aquel que no compra una entrada solo por la figura de Elton John, decida ir a verla. Y es este "cómo" el mayor acierto de la película. Como ya dije Rocketman no es solo una biopic, es también una fantasía musical por su manera de estar contada. Mientras que la ya mencionada Bohemian Rhapsody contaba una historia utilizando la música de Queen únicamente en los momentos de recitales y grabaciones, es decir, los momentos más verosímiles, esta película utiliza tanto la música como algunos detalles técnicos como elementos fantasiosos. Ver a un Elton John adulto hablando con un Elton John chico, o toda una multitud flotando durante un concierto permiten trazar una clara analogía a la vida desenfrenada y fantasiosa que vivió. Además, todas estas escenas están también logradas por el director Dexter Fletcher (que por casualidad o no tanto fue quien se hizo cargo de Bohemian Rhapsody tras la partida de Bryan Singer) que a pesar de la inverosimilitud no pierde el hilo en ningún momento de lo que se intenta contar.

El trabajo de Taron Egerton, quien fue propuesto por Elton John tras trabajar juntos en Kingsman El circulo dorado, no tiene nada que envidiarle al de Rami Malek y su papel de Freddie Mercury que le valió un Óscar.  Su gran interpretación, junto a un gran diseño de maquillaje y de vestuario con trajes calcados a los originales, posiciona este papel como el mejor de toda su carrera. El elenco lo completan Jaime Bell como Bernie Taupin, el socio de toda la vida y responsable de ponerle letra a las canciones de Elton; Richard Madden como John Reid, su manager y primer amor y Bryce Dallas Howard y Gemma Jones como su madre y abuela respectivamente.

Mientras que para Elton John la película le puede servir como un modo de hacer catarsis y a su vez como un autohomenaje en una época en la que cada vez se va alejando más de los escenarios para dedicarse de lleno a su familia, a los fanáticos (y no tan fanáticos) nos quedará una gran película.