RoboCop

Crítica de Hugo Zapata - Cines Argentinos

RoboCop fue una de las películas de acción más polémicas y subversivas de los años ´80.
El mal karma del director Paul Verhoeven por haber filmado Showgirls se vuelve a manifestar luego de la remake de El vengador del futuro y esta semana se estrena el relanzamiento de este ícono del cine pochoclero.
La película del director brasileño José Padilha (Tropa de elite) presenta una versión mucho más light y aséptica en materia de acción destinada a que el público de 14 años pueda verla y pague la entrada al cine.
En la intención de hacer algo diferente con este gran personaje la remake dejó afuera todos aquellos elementos que hicieron memorable a RoboCop.
La ciudad decandente y ultra violenta de Detroit (ahora parece Suiza), los villanos sádicos e inescrupulosos, el futuro distópico, las grandes secuencias de acción y el humor irónico.
Lo más llamativo e impactante de esta producción es que tiene menos acción que todas las entregas previas.
Si sos cinéfilo seguro recordás aquella fabulosa escena en la que Muprhy le disparaba a un críminal en los tésticulos para evitar que violara a una mujer. Momento clásico del film de 1987.
Lamentablemente en la remake no hay ninguna escena de acción que quede en la memoria luego de ver esta película.
Los tiroteos que filmó Padhila son bastantes monótonos y nunca llega a presentar una secuencia espectacular donde el personaje logre destacarse a lo grande. A esto se le suma que a RoboCop le sale todo demasiado bien en esas situaciones y tampoco se enfrenta con algún villano notable como fue el pandillero, Clarence Boddiker, en el film original. Tal vez, esa es la mayor debilidad argumental que presenta esta versión.
Algo que estuvo bien trabajado es toda la subtrama de la relación de Murphy con su familia que no se exploró demasiado en el flm de Verhoeven.
El incoveniente que tiene la remake es que gran parte del relato al director se le va en el interminable origen del robot y su posterior entrenamiento.
Se supone que es RoboCop no Rocky Balboa, para qué tanta preparación es algo que no terminé de entender.
Prefiero dejar pasar el nuevo look que usa Murphy durante gran parte del film que lo hace ver como un Power Ranger.
Lo mejor de la remake de RoboCop se centra en los fabulosos trabajos de Gary Oldman y Michael Keaton que la rompen en roles secundarios. Sobre todo las escenas que tienen juntos son geniales y representan el principal atractivo de este estreno. Ellos dos salvaron esta película.
Joel Kinnaman (de la serie The Killing) no es un tipo carismático y no resultó la mejor opción para este RoboCop más humano que seguramente quedará en el olvido. Lo mismo ocurre con Samuel Jackson, encargado de brindar la sátira forzada en el argumento con escenas que no aportan nada al conflicto.
La verdad que esta remake innecesaria no termina de convencer. Si bien no es una película mala del nivel de La leyenda de Hércules tampoco salís del cine entusiasmado como para esperar la secuela.