Resident Evil 5: La venganza

Crítica de Felipe Quiroga - CiNerd

FUSILAR AL ESPECTADOR

En una escena de RESIDENT EVIL 5: LA VENGANZA (RESIDENT EVIL: RETRIBUTION), la protagonista, Alice (Milla Jovovich), le está enseñando a disparar a otro personaje: “Es como una cámara”, dice sujetando un arma para hacer un juego de palabras entre “disparar” y “filmar”, que en inglés se dicen igual: “Shoot”. Del mismo modo, puede pensarse que para el director y guionista, Paul W. S. Anderson, filmar es igual a disparar. Y con esta quinta entrega de la saga –una de las peores–, el cineasta demuestra que él siempre tira a matar. De aburrimiento. Es que en esta nueva secuela hay poco y nada para rescatar: se trata de un film predecible, repetitivo y tedioso. ¿La historia? Intrascendente, minúscula: ahora, Alice debe escapar de unas instalaciones de Umbrella en las que estaba capturada. Así, irá atravesando escenarios virtuales que simulan diferentes locaciones. Al mismo tiempo, un grupo de rescate liderado por Leon Kennedy (Johann Urb) intentará sacarla de allí. El resto es lo de siempre: zombies, mutantes deformes, clones, explosiones, tiros, patadas y mucha cámara lenta. Y, como siempre, el final abierto y exagerado, casi una burla al espectador, da a entender que, lamentablemente, hay intenciones de que esto siga..
Los nuevos personajes, algunos muy queridos por los fans de los videogames en que esta saga se basa, no aportan nada: simplemente están allí como para que Anderson pueda decir: “Sí, hago aparecer a todos los personajes del juego”, pero podrían tener cualquier otro nombre y no importaría, porque tienen cero desarrollo. De las actuaciones ni hablar: Bingbing Li haría bien en devolver lo que cobró, porque como Ada Wong no hace más que repetir sus líneas sin ningún tipo de expresión. Johann Urb como Leon no se queda atrás y nos entrega una penosa interpretación, que hace juego con la vergonzosa caracterización del personaje.
La única que se la banca es Milla Jovovich, como ya lo había demostrado antes, y que se merece el lugar de heroína de acción que se ha ganado. La actriz principal pega de lo lindo y se defiende desde lo interpretativo. Lástima que haya quedado en el medio de un desastroso guión plagado de arbitrariedades y ridiculeces. Los ejemplos abundan: Ada Wong se infiltra en una base en medio de la nieve usando un vestido (claro, tenía que usar la misma ropa que en el juego, no importa si se caga de frío o si es incómodo); el equipo de rescate liderado por Leon tiene balas infinitas; los soldados de Umbrella son más boludos que los Stormtroopers y sólo sirven para recibir balazos; (CUIDADO CON EL SPOILER) el Licker gigante rapta a la chiquita para meterla en un capullo (?) pero al resto de los personajes sólo los mata; en fin, así podría seguir y estaría contando toda la película (FIN DE SPOILER).
No sólo hay pobreza en la construcción de la historia y de los personajes, sino en todos los aspectos de este film. Por ejemplo, ni siquiera se tomaron el trabajo de diseñar algún monstruo nuevo como enemigo final. Así, se siente como si RESIDENT EVIL 5: LA VENGANZA hubiera sido hecha con pocas ganas, porque no es más que una acumulación de secuencias tontas que sólo busca asombrar con el despliegue de efectos especiales, aunque está muy lejos de lograrlo: los muchos fallos de esta película son las municiones con las que Paul W.S. Anderson fusila al espectador de forma desaforada.