Rancho

Crítica de Juan Pablo Russo - EscribiendoCine

La vida carcelaria en la visión de Pedro Speroni

Documental filmado en una cárcel de máxima seguridad que registra la vida de un grupo de presos desde un lugar que habitualmente la ficción no muestra.

La ficción, cinematográfica y televisiva argentina, ha sabido representar el mundo carcelario a través de diferentes formas y estilos, pero casi siempre mostrando su costado más morboso (y seguramente el que vende). Un lugar común, carente de matices, relacionado con la violencia extrema, dentro de una mole de hormigón armado y metal, donde presos y policías terminan igualándose, con la pequeña diferencia de que unos duermen en sus casas y otros lo hacen en sus celdas. Por suerte, el cine documental comenzó a interesarse por otras aristas como las recientes Pabellón 4 (2017), 13 Puertas (2014) o Unidad 25 (2008). Dentro de esta línea se encuadra Rancho (2021), documental de Pedro Speroni.

El rancho es un tipo de vivienda rural, de características casi siempre humildes; pero en términos carcelarios se usa para nombrar a los grupos humanos que se forman dentro de la misma. Speroni centra su película en la observación de un rancho en una cárcel de máxima de seguridad. Aunque el rancho también podría ser el edificio que los alberga.

La mayor virtud de Rancho es la de filmar sin que la presencia de un ser extraño a ese rancho, en todas sus acepciones, destruya la intimidad que conforma. Una cámara claustrofóbica, pegada a los cuerpos, observa de manera invisible, mientras va registrando momentos únicos e irrepetibles, de confesiones de todo tipo que ayudan a construir el perfil de cada uno de los protagonistas de una historia coral, de personajes a los que no solo los une la prisión, sino la violencia y la marginalidad en la que crecieron. Pero también captura gestos, roces, miradas, que muchas veces dicen mucho más que las propias palabras.

Speroni no juzga, solo observa, escucha, como un si fuera uno de ellos. Y el espectador hace lo mismo. No importa porque están en ese lugar, sino que los llevó a terminar ahí. ¿Por qué muchos repiten y vuelven a caer? ¿Por qué otros logran sobreponerse y empezar de nuevo? ¿Cuáles son sus miedos, sus expectativas, sus ilusiones? ¿Qué esperan de un futuro incierto y convulso? ¿Hay futuro o todo es presente? Rancho es un documental potente, honesto, pero también un estudio sociológico sobre la vida carcelaria, algo que la ficción nunca muestra.