Philomena

Crítica de Daniel Garabal - Clave Noticias

Pequeña gran película

Muchas veces una película pequeña en lo presupuestario se puede convertir en un gran film. Esto puede ser gracias, primordialmente, al director, puede ser por las actuaciones, por el guión. Lo bueno es encontrar todo eso en el mismo film. Todo esto es “Philomena”. Un film pequeño con un gran director, una de las mejores actrices a nivel mundial y un buen, concreto, conciso y sólido guión. Una historia real basada en el libro de Martin Sixsmith y que aquí los guionistas en vez de enfocarse propiamente en el libro convierten al autor en un coprotagonista de peso ya que se narra como fue creado y llevado adelante la escritura del mismo.

“Philomena” cuenta la historia de una mujer irlandesa que a los catorce años queda embarazada en su primera relación y que su padre, su madre había muerto, la envíe pupila a un convento de monjas. Allí tendrá que trabajar en la lavandería para pagar su estadía y podrá ver a su hijo solo una hora por día. El tema es que dichas religiosas daban los chicos en adopción a ciudadanos americanos a cambio de una suma de dinero y allí fue el hijo de Philomena rumbo a los EE.UU.

Luego saldrá del convento, formara una familia y tendrá hijos pero nunca pudo olvidarse de su hijo y en la fecha que su primogénito cumpliría 50 años, se decide dar a conocer su historia a su familia. Un hecho fortuito la pondrá en contacto con un periodista que viene de varios fracasos laborales, incluso había sido asesor de Tony Blair.

Dos personas totalmente diferentes en busca del sueño y de la esperanza de una mujer sencilla, devota y sumamente creyente acompañada de un ateo con pocas esperanzas en los seres humanos. Este melodrama que podría convertirse en un montón de golpes bajos, Stephen Frears lo convierte en una comedia dramática donde la emoción esta a flor de piel pero lo suficientemente sutilmente tratada como para no dejar de lado la lucha de Philomena por su hijo. En el papel protagónico una Judy Dench en uno de sus mejores trabajos. Steve Coogan, que es un reconocido cómico ingles, muestra la faceta dramática pero lo suficientemente delicado como para, gracias a la química con Dench, conviertan una película dramática en un canto a la vida, a la esperanza y a la fe. “Philomena” es una de esos enormes pequeños filmes.