Pendeja, payasa y gorda

Crítica de Catalina Dlugi - El portal de Catalina

La diversión, el ritmo desenfrenado, los homenajes a las fuentes citadas por el director que van de Roger Corman a Palito Ortega, pasando por Los Ramones a Rus Meyer, y las mujeres de armas tomar como las provocadoras de todo un mundo violento, que no da respiro, que no tiene tiempo de otras consideraciones salvo las reglas del hampa de cumplir o morir, ser aliado o enemigo en un segundo. Una jefa mafiosa decide encargar a dos mujeres jóvenes, la payasa y la pendeja, un par de riñones para regalárselos a su hermano enfermo y así firmar la paz con el. Alterando la narración lineal, yendo de atrás para adelante la trama se despliega como un rompecabezas infernal donde las torpezas se amontonan, la poca inteligencia se hace evidente y todo se encamina a un entretenimiento infernal que no da respiro y donde no falta ninguna pieza. El director y guionista Matías Szulanski logró lo que se propuso, mantener la tensión durante todo el film, entretener y que el espectador se quede con ganas de mas. Contó con un elenco cómplice y talentoso: Mirta Wons, Flor Benitez, Ana Devin, German Tripel y sigue los nombres. Una ciudad de la furia habitada por seres torpes que comprenden la ley de la calle.