Paul

Crítica de Diego Curubeto - Ámbito Financiero

Divertido encuentro de los perdedores y el alien

En un raro momento de intercambio intercultural, los dos nerds ingleses de la gran parodia del cine de zombies «Shaun of the dead» van de vacaciones a los Estados Unidos partiendo de una convención de fans del comic y la ciencia ficción, para luego recorrer el circuito de conspiraciones extraterrestres, donde conocen un auténtico alien que asegura ser quien asesoró a Spielberg para «Encuentros cercanos del tercer tipo». Todo esto dirigido por Greg Mottola, el experto en perdedores de «Super Cool» y «Adventureland», con el aporte de grandes comediantes como Bill Hader (de «Saturday Night Live») como un aspirante a «hombre de negro», o Seth Rogers (la voz del marciano con una generosa provisión de la marihuana que le daban los militares de las bases secretas donde lo tenían encerrado).

Uno podría pensar que, con todos estos elementos, «Paul» podría ser una comedia fabulosa. Lo cierto es que es una comedia bastante buena, con la típica estructura de «road movie» divagante que intenta armonizar la trama con los gags y sketches de eficacia intermitente. Es decir, uno la pasa bien durante toda la película, pero como suele suceder en estos casos, da la sensación que los que se divierten más son los artistas involucrados en el rodaje.

Obviamente los seguidores de las conspiraciones extraterrestres y la cultura pop relativa a la ciencia ficción y las convenciones con gente disfrazada de star troopers o princesas Leia de «Star Wars» van a disfrutar especialmente todo este chiste con momentos brillantes, dos o tres gags realmente gloriosos, y una dosis generosa de «buenas vibraciones» para compensar cualquier falta de rigor que pueda afectar el conjunto. Además, hay muy buenos diálogos en «klingon», lenguaje obviamente despreciado por Paul, hombrecito verde que está de vuelta de todas estas cosas.