Paddington

Crítica de Isabel Croce - La Prensa

Divertida comedia para todo público.

La película de Paul King, en que se unen imágenes generadas por ordenador y animatronics más actores reales es una exquisita combinación de tonos y géneros.
Nació en ‘la oscura y lejana Perú’. Es oso. Su familia le inculcó el amor a Inglaterra y la tía Lucy, que vive en un geriátrico, lo envía a la tierra de Los Beatles como polizón, en un barco de carga, porque estaba segura que iba a ser feliz.Su llegada a la estación Paddington lo desilusiona, porque ‘‘todos corren y nadie saluda’’. Sin embargo, una familia, los Brown se interesan por él. Mejor dicho, la encantadora señora Brown y especialmente uno de los chicos, porque el señor Brown tarda en aceptarlo.Comienza la aventura del osito rebautizado Paddington por la estación de trenes en que es encontrado.UN OSITO POPULAR‘El Oso Paddington’ (1958) es un clásico de la literatura infantil del Reino Unido. Creado por el escritor ingles Michael Bond, se convirtió en un éxito sorprendente en el mundo. Parece ser que este osito es tan popular como Winnie the Pooh (libro de Milne de la década del 20). La película de Paul King, en que se unen imágenes generadas por ordenador y animatronics más actores reales es una exquisita combinación de tonos y géneros.Humor ingenuo, gags de comedia física, como la loca escena del baño, melodrama (Paddington casi un mendigo esperando en la estación), excentricidad (la familia Brown, el anticuario) se unen a lo paródico (secuencias a lo James Bond de la taxidermista interpretada por Nicole Kidman y el escape del osito por el ascensor), sin olvidar esas exquisitas escenas en que planos generales de la casa de los Brown y su barrio (Notting Hill) son tomadas como libros de cuentos en relieve que se abren y cierran.LA VILLANA Su equipo actoral es de primerísimo nivel. Ahí están la sofisticada Nicole Kidman como la mala, que quiere ver a Paddington diseccionado con sus otros trofeos; el impecable conde Robert de Downton Abbey, convertido en papá Brown y en una robusta limpiadora gracias a la plasticidad de Hugh Bonneville, la encantadora Sally Hawkins (‘La Felicidad trae suerte’) mamá Brown; Julie Walters (‘Chicas de Calendario’) como la veterana integrante de la famiia Brown y Jim Broadbent que deja su profesorado en Hogwarts con Harry Potter para personificar a Mr. Gruber.