Ouija

Crítica de Daniel Lighterman - Visión del cine

A veces se vuelve muy difícil hacer crítica cinematográfica, sobre todo cuando uno va a ver una película que carece de todo concepto cinematográfico, lo cual es el caso de Ouija.
Laine y Debbie son amigas desde la infancia. En la escena de apertura, vemos a la pequeña Debbie enseñándole a su amiga como se juega con la Ouija, versión Hasbro (empresa que llamativamente publicita su tabla Ouija en esta película) y luego de un sobresalto menor, la película pasa a la época actual, en la cual Debbie, muy asustada, aunque no tanto como para dejar las luces prendidas, vuelve a jugar desobedeciendo una de las reglas del juego “nunca juegues sola”. La premisa argumental es bien clásica, lo cual no es necesariamente un problema, ya que muchas películas lo han sabido aprovechar más que bien, el problema viene después.

Por supuesto que todo termina mal y Debbie aparece muerta, lo cual va a movilizar a Laine, el novio de Debbie, dos amigos y la hermana de Laine (un personaje satélite que aporta muy poco durante la trama) a que utilicen la tabla de Ouija que se encuentra en la casa de la muerta, para poder contactarla, y de esa forma, poder despedirse. Una vez que utilizan la tabla, comienzan a ser victimas de las apariciones que estaban atosigando a Debbie, y los amigos comenzaran una lucha por la supervivencia, con más giros argumentales que buenas ideas.
El punto fuerte de la película esta desaprovechado. Desde el principio, los fuera de focos, los ambientes semi iluminados y los ruidos de la casa, apunta a un film que puede asustar bastante, pero la estética queda rápidamente desaprovechada, entre clichés del genero, efectos especiales de muy baja calidad e intentos de sobresaltos fallidos. Por no nombrar las actuaciones mas bien decepcionantes de gran parte del elenco, incluyendo a la carismática Lin Shaye, a quien ya vimos en Insidious.

Con un bajísimo conteo de UN sobresalto en una hora y media, Ouija pasa a ser una película olvidable, de esas que literalmente en medio año nadie se acordara, ni siquiera el público cautivo que tienen este tipo de films en nuestro país.