Nosotras

Crítica de Amparo Cabal - EscribiendoCine

Sobre las luces y las sombras de un amor adulto y disidente

La opera prima de Filippo Meneghetti, nominada a los Golden Globes como Mejor Película Extranjera, retrata las vicisitudes de un vínculo secreto entre dos mujeres de setenta años.

Madeleine (Martine Chevalier) y Nina (Barbara Sukowa) son dos mujeres jubiladas que están en pareja. Viven en departamentos enfrentados y están planificando mudarse a Roma juntas. Pero Madeleine tiene dos hijos que no conocen la naturaleza de este vínculo. La persistencia del secreto producirá una serie de complicaciones en las vidas de ambas.

Nosotras (Deux, 2019) es una película en la que el romance, el drama y el thriller conviven de manera muy lograda. El guión está construído con una gran sutileza: los espectadores asistimos (en cierto momento, a la par de los personajes secundarios) a un progresivo descubrimiento de las claves en la relación entre Nina y Mado. Las tonalidades elegidas y la cantidad de luz con la que está fotografiada la película contribuyen a lograr un ambiente denso y opresivo, configurando un elemento más en la descripción de las implicancias de la profundidad de este vínculo.

Las actuaciones de las protagonistas son muy buenas, en especial la de Chevalier, quien durante la mayor parte de la película debe comunicar, a través de miradas y de gestos, una amplia variedad de sensaciones muy intensas. Lo logra con gran maestría y de manera conmovedora. Meneghetti recibió nominaciones y premios por su labor como director de la que es su opera prima; por su lado, Aurélien Marra fue galardonada por su trabajo en la cinematografía.

El secreto impuesto por el tabú de la sexualidad genera una prisión en las vidas de las protagonistas, y esta metáfora se reconstruye en las barreras que aparecen, de un momento a otro, entre los hogares de ambas. Asimismo, la perspectiva tomada al representar una etapa avanzada de la vida incluye un delicado retrato tanto de las limitaciones y la enfermedad como del erotismo y el amor, e incluso de las decisiones que los familiares a cargo deben tomar en relación al cuidado. En este sentido, la película recuerda a Amour (Michael Haneke, 2012).