Neruda

Crítica de Santiago Balestra - Alta Peli

Un modo tan innovador como clásico para contar un capítulo en la vida de una figura relevante.

En lo que a biopics se refiere, una tendencia que se está repitiendo cada vez más (gracias a Dios), es la de no intentar contar historias de personajes desde la cuna a la tumba, sino tomar una parte especifica de su vida y aprovechar todo el potencial dramático que ese capítulo tiene para ofrecer. Neruda se suma en este plan y duplica la apuesta inscribiéndola en la tradición de un film noir, pero uno tan poético e intenso como el personaje que están narrando.

Puedo escribir los versos más tristes…
Corre el año 1948 en Chile y el famoso poeta Pablo Neruda (Luis Gnecco) enfrenta una persecución a manos del gobierno de turno por su condición de miembro del Partido Comunista. Debe huir de su hogar, junto a su mujer, tratando de mantenerse un paso adelante del Inspector Oscar Peluchonneau (Gael García Bernal) que quiere darle captura.

Debo decir que Neruda es uno de los biopics más originales que he visto. No tanto por evadir el marco narrativo habitual del género, sino por elegir en todo momento contar un juego del gato y el ratón entre Neruda y el policía que le persigue, aunque esté insuflado por la poesía. Sin embargo, cabe aclarar que el guión no sólo destaca por esta innovación, ya que la película, a medida que progresa el metraje, quita el foco sobre Neruda y lo deposita cada vez más en Peluchonneau. Un cambio de dinámica sutil, progresivo y casi imperceptible, que deriva en un desenlace si bien satisfactorio, te deja con más preguntas que respuestas, pero de un modo que beneficia a la película como un todo.

La labor actoral es solida, encabezada por Luis Gnecco, que da vida con enorme pericia y sensibilidad al afamado poeta. Mercedes Morán prueba ser un digno acompañamiento como la mujer del escritor, y Gael García Bernal se muestra sobrio y a la altura de las circunstancias.

El nivel técnico de la película es uno de gran dinamismo, con una cámara que se mueve alrededor de los personajes constantemente como si fuera un participante mas. La fluidez que consigue hace al espectador testigo privilegiado de toda la pesquisa. No obstante, debe destacarse la riqueza a la hora de componer los encuadres, que tienen sus momentos más logrados durante el tercer acto cuando la persecución llega al sur del país, totalmente nevado.

Conclusión:
Con un guión tan original como fluido, sumado a una puesta en escena dinámica, Neruda consigue ser un experimento tan logrado como lo es atrapante. Un título que homenajea lo abstracto de la poesía, pero nunca deja de lado la necesidad de tener claridad a la hora de narrar.