Muere monstruo muere

Crítica de Federico Ignacio Bazán - Cuatro Bastardos

Muere, Monstruo, Muere: De madrugada merodeando apareció.
Se estrenó una de las más esperadas películas argentinas, por lo atrevido y original de su propuesta. Un monstruo, una investigación y la intriga que no deja de crecer.

Encontré al espanto, que los re parió!

Dios me libre y guarde

De que eso me llegue, yeah!

–Almafuerte-

Una mujer se acerca con la garganta cortada. Apenas una leve inclinación hace que su cabeza empieza a despegarse de su cuerpo. Así comienza. Con grandes efectos trabajando junto a una buena banda de sonido. Esto además se combina con unos de los paisajes más hermosos y desolados puestos en el cine.

La historia sucede en Mendoza, cerca de las montañas de los Andes. Donde un oficial de policía rural llamado Cruz investiga el extraño caso de un cuerpo de mujer sin cabeza. David, el esposo de Francisca, que a la vez es la amante de Cruz, se convierte en el principal sospechoso y es enviado a un hospital psiquiátrico local. Este triángulo amoroso es parte de esta investigación que mezcla lo fantástico, y lo inexplicable del “monstruo” en cuestión. Paisajes geométricos, motociclistas, voces en su cabeza y más en este Muere, Monstruo, Muere.
Lo primero que impacta es la belleza de los paisajes. Los planos generales hacen ver a los personajes diminutos ante la inmensidad de las montañas, y la situación que enfrentan. La fotografía de Julián Apezteguia y Manuel Rebella junto a la dirección y guion de Alejandro Fadel crean un ambiente aterrador y confuso al igual que los personajes sienten en la película.
No es una película habitual de monstruos que asustan y matan. Puede ser muy sangrienta y sexual por momentos, pero lo extraño son los diálogos y el ritmo apaciguado que tiene. El espectador promedio quizá le parezca aburrida, o tan complicada que no merece el uso del cerebro para apreciarla, y eso está bien. Sin embargo lo excelso del film es que se atreve a mostrar cosas de una forma poco antes vista en el cine argentino.
Fadel construye correctamente a los personajes atemorizados y confundidos por las situaciones que amedrentan a lo largo del film. La exótica belleza, con momentos bizarros y el asqueroso monstruo concretan una mezcla digna de experimentar. El ritmo mencionado puede parecer tedioso, sin en ningún momento acelerar su armonía aterradora. Pero es así, no busquen algo que ya han visto.
Aunque por momentos puede rozar lo bizarro y sin sentido de las situaciones, el final es algo digno de ver. El maquillaje y efectos resaltan, con la mencionada fotografía siendo de las mejores vistas en el cine nacional. Por momentos puede llegar a haber huecos en donde nada podes ligar con nada, pero la cabeza del espectador si o si querrá unir los datos presentados y ahí es donde la experiencia de cada uno saldrá a la luz ante tanta oscuridad mostrada en pantalla.
Pudieron haber existido más cosas que aproximen al público promedio y no ser una película tan extraña y lenta, pero la osadía e ingenio, con un gran uso de fotografía, sonido y efectos, al hacer este tipo de películas en este país debe ser valorado.