Misión secreta

Crítica de Felipe Quiroga - CiNerd

BALAS VIEJAS

Hay tiros. Hay persecuciones. Hay asesinos rusos. Pero MISIÓN SECRETA (THE DOUBLE) no es una gran película. Sin la presencia de Richard Gere, quizás hubiera salido directo a DVD: aunque por momentos entretiene y tiene buen ritmo, se trata de un film de suspenso con pocos atractivos, demasiados lugares comunes y giros argumentales forzados. Es una producción correcta desde lo formal y el personaje principal posee una dualidad interesante, pero no hay mucho más para resaltar en la historia de Paul Shepherdson (Gere), un agente de la CIA retirado que debe volver a la acción para intentar atrapar a Cassius, un asesino de la Guerra Fría. Así, unirá fuerzas con Ben Geary (Topher Grace), un inexperto agente del FBI. Los clichés no demorarán en aparecer: el viejo es un cínico que se las sabe todas y que no se aguanta demasiado al joven, un nerd que idealiza a su compañero.
MISIÓN SECRETA no aporta nada al género e incluso hay aspectos que suponen un retroceso de varias décadas (el patriotismo; los rusos como villanos). Así, lo mejor que el film puede ofrecer está –o debería estar– en el guión: la primera sorpresa de la trama llega a la media hora y, es cierto, desconcierta un poco (a los que no vieron el trailer, claro). Pero ese giro argumental, al igual que el que sucede cerca del final, es demasiado forzado y encima las interpretaciones no ayudan (especialmente la de Grace, porque Gere por lo menos se impone con su presencia).
El film incluye unos flashbacks vacíos de contenido y totalmente prescindibles, como así también una colección de personajes insípidos (los asesinos rusos) y otros que no pasaron del boceto pero son funcionales a la trama de todos modos (como la esposa de Geary). Esta ópera prima del director Michael Brandt (co-guionista de SE BUSCA y EL TREN DE LAS 3:10 A YUMA) se trata, en definitiva, de una película que se deja ver, pero que carece de personalidad, de chispa, de eso que podría hacerla memorable. Es que las balas viejas no sirven para pelear en guerras nuevas.