Misión rescate

Crítica de Ayelén Turzi - La cuarta pared

Un grupo de astronautas comandando por Melissa Lewis (Jessica Chastain, de Interstellar, La Señorita Julia) debe abortar su misión en Marte debido a una fuerte tormenta, y en medio de la evacuación, se les pierde Mark Watney (Matt Damon, la saga Bourne, Saving Private Ryan). Pero nada sucede con la liviandad con la que escribí esa oración: dejar a un compañero en un planeta inhabitable, creyéndolo fallecido, con la magia de Ridley Scott (Alien, Blade Runner, Gladiator y tantos peliculones más) tras las cámaras, haciendo especial énfasis en su asiento vacío en la nave espacial, es un comienzo impactante. Porque ya establece una postura ideológica desde el inicio respecto al valor de la vida humana, actitud que respalda sobremanera todo lo que vendrá después.

Watney es un crack, chicos. ¿Qué quieren que les diga? Con un ácido e imperturbable sentido del humor, a través del recurso de hablar a cámara y describir lo que va a hacer a efectos de registrarlo en la bitácora de la misión, va calculando cómo proveerse de agua, cómo cosechar papas y cómo racionar la comida. Y si bien cada tanto recurre a instrumentos científicos comunes en una misión espacial pero alejados de nuestra cotidianidad, que quizás sólo los conocemos de nombre, confiamos ciegamente en que su plan va a funcionar. El verosímil no entra en crisis jamás. Lejos de los personajes tradicionales del cine actual, Watney triunfa por su meticulosidad, su conocimiento, su tenacidad y su rapidez mental a la hora de resolver problemas. Retrata el método científico empírico de manera magistral: tiene recursos limitados para experimentar, y de esa experimentación depende su supervivencia. No puede equivocarse muchas veces pero a la vez sabe que tampoco debe retrasarse mucho en la planificación. Entonces intenta, y claro, resiste. Lejos de toda arrogancia, confía en él mismo y se provee de energías positivas todo el tiempo. La interpretación de Damon es soberbia, y es que, además, el personaje está brillantemente construido: Mark es un tipo capaz, inteligente, que ha estudiado y que, además, se ríe. Se ríe de toda la situación. Reírse es humano y es esa actitud lo que genera empatía. Si yo conozco alguien como él, me caso.

Mientras tanto, en el planeta Tierra... la NASA descubre que Watney sigue con vida y comienza a diseñar el plan para rescatarlo, siendo el tiempo y las condiciones de viaje los obstáculos más grandes. Ah, y el qué dirán, porque el qué dirán y la imagen de la agencia espacial influyen mucho en la toma de decisiones. La diplomacia y la corrección política en el proceder humano se erigen como los principales obstáculos al desarrollo científico. ¿Les suena familiar? Pero por suerte, en medio de complicados cálculos y posibles soluciones que se basan en exprimir a los técnicos y científicos para acortar más y más los tiempos de respuesta, surge la figura de Rich Purnell (Donald Glover, de Community), un joven con futuro promisorio que aborda el problema desde la perspectiva del pensamiento lateral y accede a una solución difícil, pero en definitiva, la más viable. Y es así como la Misión Rescate se pone en marcha.

Siendo una adaptación del best-seller de Andy Weir, el título original de la película es The Martian (El Marciano), pero los traductores lo hicieron de nuevo: Misión Rescate alude de manera directa a "salvar" a Watney. Y si bien Watney necesita ayuda (porque no puede salir de Marte por sí solo), la denominación de "El marciano" se acerca mucho más a la esencia de la cinta, porque el foco está puesto siempre en sus agallas, en su conocimiento, en su capacidad, y en sus facultades científicas que le permiten sobrevivir en condiciones más duras que el Tom Hanks de Náufrago: el tipo está en otro planeta y cultiva papas. Cultiva papas, ¿entendés?

VEREDICTO: 9.0 - WATNEY 2015

Más allá de la impecable factura técnica y de la minuciosa construcción del guión que posee Misión Rescate (The Martian), hay una postura moral que intenta achicar la brecha entre ciencia y gente común mediante el humor. La ciencia está al alcance de todos, especialmente hoy en día. Y, siendo que es la aplicación del conocimiento lo que le permite a Watney sobrevivir en un planeta inhóspito, la gran conclusión del film es: '¿Vieron chicos que sirve saber de ciencia?'.