Misión Imposible - Repercusión

Crítica de Santiago Balestra - Alta Peli

Misión Imposible: Repercusión es la sexta ocasión en que es llevado al cine el concepto de la serie televisiva creada por Bruce Geller, y nuevamente de la mano de Tom Cruise liderando tanto el elenco como la producción. Hemos llegado a una instancia donde podemos decir con seguridad que su Ethan Hunt es lo más cercano que los norteamericanos tienen a un James Bond propio con estrellas y franjas. Con Christopher McQuarrie (laureado guionista de Los Sospechosos de Siempre) volviendo a asumir la silla del director tras los buenos resultados de la quinta entrega, repasemos lo que ha cosechado en esta oportunidad.

Malabares con los núcleos

La IMF le asigna a Ethan Hunt la recuperación de tres núcleos de plutonio antes de que un grupo terrorista llamado “Los Apóstoles” le gane de mano y los utilice para sus funestos fines. Como si enfrentar a este sindicato no fuera suficiente, debe lidiar con la desconfianza de su propio gobierno que lo obliga a trabajar con un agente de la CIA, asignado a recuperar los núcleos cueste lo que cueste. Particularmente si la “humanidad” de Hunt se interpone.

Misión Imposible: Repercusión a nivel guion cumple de plano con tres cosas fundamentales: primero, que se pasa volando su extensa duración de dos horas y media; segundo, que te importa lo que le pasa a los personajes; y tercero, que no aburre en ningún momento.

Es una película que sabe balancear el espionaje heredado de la serie televisiva, con la acción pura de sus versiones cinematográficas. Las piezas de acción están bien distribuidas, manteniendo el interés con mucho ingenio, aunque de tanto en tanto desafíen los límites de la conveniencia. Los giros sorpresivos y los engaños propios de este universo en cuanto a aciertos están bien repartidos. Los hay confusos y predecibles, sí, pero cuando aciertan es un revés digno del aplauso.

No obstante, si hay algo que parecería no cerrar en esta oportunidad es la cuestión temática y la cuestión emocional. No tanto por escasez o desarrollo, sino que no encuentran la manera de hacerla encajar en la narración como un todo. Las cuestiones de “No puede haber una gran paz sin antes haber un gran sufrimiento” y “Elegir entre una vida y las de millones” se reiteran como un novedoso debate propio de esta película, cuando en realidad Ethan Hunt viene lidiando con esto desde su primera aventura. Ahora, si hablamos de lo emocional y concretamente de lo romántico, es un elemento que a Misión Imposible: Repercusión no le suma ni le aporta riesgo. Es, cuanto mucho, un elemento para cerrar cabos sueltos que quedaron de películas anteriores.

Podría decir que recuperar tres núcleos de una organización criminal es suficiente riesgo para que nos preocupe el protagonista, y que tanto ese conflicto como el mecanismo de género elegido para desarrollarlo son suficiente garantía de interés. Sin embargo, por fallido que sea su intento de hacer encajar lo temático y lo emocional en un marco que no lo necesita es, por otro lado, loable. Es lo que creo separa a Misión Imposible de muchas producciones de acción actuales con recetas fáciles que apuestan a lo seguro.

En materia actoral, se ratifica por enésima vez que Tom Cruise es una estrella de acción completa. No solo entrega una interpretación digna, sino que le pone el cuerpo como casi ninguna estrella actual se arriesga a hacerlo. Estamos hablando de un hombre completamente comprometido con el producto que vende; en un entorno que cada vez más apuesta a lo digital, que alguien siga apostando a la inversión física que implica una escena arriesgada es algo para celebrar.

Desde el costado técnico, la película tiene un trabajo de fotografía y montaje prolijo, que como es de esperar en producciones de esta índole tiene sus mayores logros en las piezas de acción. Destaca un salto a 7000 metros de altura, donde Cruise participa sin asistencia alguna de dobles de riesgo y en donde el oxígeno escasea. Cuando se habla de mantener los valores imperecederos del clásico cine de acción, que rigen desde los inicios del cine hasta su abandono en la década del 90, esta escena, por demencial que sea, es un compromiso hacia ellos que no se puede despreciar.

Conclusión

Misión Imposible: Repercusión es otra entrega dentro de una franquicia que, aunque no innovadora desde lo narrativo, cumple como entretenimiento y levanta la vara bien alto en materia de valores de producción. No se deje intimidar por la duración, pues la labor de Cruise lo vale: su compromiso hace que esta sea una propuesta disfrutable.