Miragem

Crítica de Melody San Luis - Funcinema

¿LLUEVE AFUERA O ADENTRO?

¿El afuera es horrible o dentro de nosotros hay algo que nos convoca a escuchar la tristeza del mundo? De pocas palabras, el film Miragem coloca a los espectadores en los ojos de un taxista que vive su trabajo, de horario nocturno, con un velo de amargura. Deambulamos junto a él apreciando esos tratos que duran unos minutos, pero que pueden generar bastante tensión, siempre con el objeto de centrar la mirada en la percepción de las diferentes situaciones. Para esto, todos los elementos parecen funcionar en pos de llegar a entender al protagonista que tan solo evoca unos trazos de su vida de forma verbal.

El silencio es una de las grandes herramientas que utiliza el film para lograr que todo lo que no es palabra tome más relevancia. Se agudizan los sentidos al no tener todo dado, pero también se pierde, por momentos, la intensidad. El conflicto en cuestión es cómo ve el protagonista lo que está viviendo, cómo, de alguna manera, todo se cubre de color noche por su malestar.

Se percibe el vacío del protagonista que oscila entre desgano y mal humor. Los diferentes pasajeros van generando en él incomodidad por diferentes razones, salvo una chica que logra sacarle una sonrisa. Pero no es solo lo que vive como protagonista lo que va tomando relevancia para él sino, también, aquello que pasa afuera. Las calles de Río de Janeiro muestran su mayor tristeza, la violencia, el disturbio, la pobreza. Las noticias de la radio, comentando la grave situación de parte de la población, es otro de los elementos que va agregando contenido en este combo de malos tragos.

Pero, por sobre todo, está lo que le pasa al protagonista. Hay una gran tristeza que lleva consigo de la cual sabemos tan solo una parte y la otra la imaginamos por lo que mira del mundo. El hecho de manejar de noche sirve como excusa al film para darle ese toque de oscuridad que lleva el protagonista dentro de sí y que se traslada a todo.

Para construir toda la otra parte que no podemos saber se utiliza como recurso el juego con las luces y los sonidos. Es el paisaje urbano otro gran escenario de respuestas ante los silencios. Por momentos, los ruidos externos parecen tan altos que se puede oír el lamento y el estado de confusión del protagonista.

Miragem es un film que nos invita a utilizar otros elementos de nuestra percepción para poder entender lo que está pasando. Su objeto pareciera no pretender más que eso. Esto hace que, por momentos, se pierda un poco la gracia tras centrarse en la experimentación con los sentidos.