Mi villano favorito 3

Crítica de Santiago Balestra - Alta Peli

llumination Entertainment se ha ganado su lugar como una de las firmas de animación más reconocidas del mundo; sin llegar al prestigio de Pixar o la trayectoria de Disney, pero definitivamente con reconocimiento.

Por supuesto, cuando hablamos de reconocimiento hablamos de los Minions, que se han vuelto un enorme fenómeno de merchandising y han llegado a tener con mucho éxito su propia película. ¿Es posible volver a relegarlos al lugar de su origen y sostener ese éxito?

Esa es la pregunta que Mi Villano Favorito 3 viene a contestar.

Cosa de familia:
Gru, junto a su esposa Lucy, son miembros de la Liga Antivillanos y tratan de frenar los planes de Balthazar Bratt, un villano que en un pasado fue una popular estrella de televisión. Cuando este último le quita de las manos un valioso diamante, la liga despide a Gru y a Lucy.

Paralelamente, Gru se entera de que tiene un hermano gemelo (Dru) en un país lejano. Dru desea trascender como villano a su manera, con la ayuda de un arsenal descomunal. Por su lado, Gru aprovechará estos recursos para recuperar el diamante de las manos de Bratt y por ende, su lugar en la Liga.

Sobrecarga de subtramas:
El guión, aparte de abarcar la historia con el hermano de Gru, también relata varias subtramas. Una tiene a Lucy tratando de ganarse el título de “Mamá” ante las hijas de Gru, otra tiene a una de las nenas en busca de un unicornio verdadero. Otra, protagonizada por los Minions, bien podría ser una película aparte.

Dichas subtramas gobiernan con eficaz comicidad una gran parte del segundo acto, al extremo de quitarle protagonismo a la trama principal, que retoma dicho papel pasada la mitad del metraje. No obstante, todas terminan confluyendo en el desenlace de un modo apropiado.

No todo son rosas para la película. El relato sufre de dos problemas concretos. Por un lado, el antagonista principal, si bien activo y hasta hilarante, resulta ser bastante fácil de derrotar. Por el otro, la trama con Dru está prácticamente desaprovechada y sin consecuencias que pesen en el recorrido de la historia. Tomando en cuenta que dicha hermandad era la premisa principal con la que vendían esta película, considero su escaso desarrollo como un punto en contra.

Por el costado técnico, tenemos una animación dinámica y con un buen uso del color. La musicalización cuenta con varios temas de los años 80 y sabe utilizar, con el fin de establecer –y por qué no, ridiculizar–, al antagonista.

Conclusión:
Mi Villano Favorito 3 cuenta con eficaces momentos de comicidad, aunque entre subtramas que acaparan más atención de la que deberían y no desarrollan del todo la promesa de la premisa. Por ese motivo, el resultado final es blando. Efectivamente ratificará la popularidad de los Minions para que los padres sigan desembolsando dinero en merchandising, pero deja en claro que en materia narrativa ya no le queda tanta potencia.