Mi familia

Crítica de Santiago García - Leer Cine

LOS CHICOS ESTÁN BIEN

Mi familia (The Kids Are All Right) es una comedia dramática que cuenta la historia de una pareja, Nic (Annette Bening) y Jules (Julianne Moore), que tiene dos hijos adolescentes concebidos por inseminación artificial. Con talento para la comedia y con indiscutible emotividad, la directora Lisa Cholodenko cuenta una historia en la que todos los espectadores se verán reflejados.

Los chicos están bien es el título original de esta película. Un título bellísimo que es la declaración de principios más importante que posee el film. La vida de Nic y Jules tiene sus idas y vueltas. Ellas son una pareja de lesbianas, madres de Joni (Mia Wasikowska) y Laser (Josh Hutcherson), los chicos del título original. Y son ellos los que, frente a todos los conflictos, las alegrías, las peleas y los sinsabores que los años van marcando en cada uno de los integrantes de la familia, igual están bien. El conflicto que narra el film es sobre el deseo de Laser, y también de Joni, de conocer al donante que permitió su concepción. Por ese motivo se contactan con Paul (Mark Ruffalo) y es a partir de allí que todos los conflictos latentes de la familia estallan.
La directora de esta película, Lisa Cholodenko, saltó a la fama cuando en 1998 dirigió el explosivo drama lésbico High Art, film clave en lo que a dicha temática se refiere. Sus siguiente películas, Laurel Canyon y Cavedweller, no tuvieron la misma repercusión. También dirigió episodios de The L World, la famosa serie lésbica. Sin embargo, con Mi familia la directora parece ubicarse entre lo más valorado del cine de este año y es posible que con merecimiento aspire a toda clase de premios por este trabajo. Tal vez por sus antecedentes, Cholodenko se puede dar el lujo de cuestionar y poner en duda la representación lesbiana en el cine e incluso coquetear con estereotipos y lugares comunes, para en definitiva salir más que airosa del desafío. Definitivamente ella está más allá de la corrección política, y su trabajo es el más universal que el espectador pueda asumir. Es fácil identificarse y emocionarse con los personajes y con todo lo que atraviesan a lo largo de la película. Cholodenko muestra oficio para el timing del humor y para la dirección de actores así como el retrato sensible y lúcido de las personalidades de los personajes son la herramienta con la que la directora apuntala esta notable película. Todos nos conmueven, todos nos llegan al corazón.
Mención aparte merecerían las actuaciones de Annette Bening y Julianne Moore, que no deberían ser ignoradas en la próxima entrega del Oscar. Juntas conforman una pareja perfecta, cuyos conflictos e inquietudes son completamente universales. Sus personajes son sencillamente inolvidables. Mi familia no es una película sobre lesbianas ni matrimonios gays, es una película sobre la familia, la pareja, los hijos, y las vivencias cotidianas de las que nadie está exento. Se puede hacer política, se puede ser militante, se puede pelear a brazo partido por la igualdad de derechos, pero en el cine la cuestión es diferente. Si alguien desea realmente probar una tesis no tiene más que dotar a sus criaturas de absoluta humanidad. Quien luego de ver una película como Mi familia aun conserve prejuicios, ya no hay nada más que pueda convencerlo. La verdadera revolución, la verdadera fuerza del film está en no esforzarse por convencer, la película es y punto. La historia de una familia más, conformada por personas que anhelan lo mismo que han deseado todas desde el comienzo de los tiempos: la felicidad.