Metegol

Crítica de Paraná Sendrós - Ámbito Financiero

Gol olímpico de Campanella

Juan José Campanella lo hizo de nuevo. Humor, emoción, leve nostalgia, identificación y reflexión, cultura popular y labor ejemplar, y el lucimiento de todos los participantes, incluso los actores aunque en esta ocasión no los veamos. También de nuevo hizo el triple salto mortal, se la jugó, y salió bien. Nunca había hecho un dibujo animado.

Supo rodearse de los mejores, aprendió, proveyó a que los mejores crearan escuela, formó un ejército de animadores, les inculcó su espíritu, hizo que todos se tomaran su tiempo, y el resultado es una joya original de alto nivel técnico y gran nivel de entretenimiento.

Nunca había partido de una idea tan apretada. El cuento en que se inspira, "Memorias de un wing izquierdo", de Roberto Fontanarrosa, tiene apenas cinco páginas, y recién en la tercera percibimos que es un wing de metegol. Pero con las promociones eso ya lo saben hasta los que nunca leyeron el cuento. Se perdió el factor sorpresa. ¿De veras? Maestro, su adaptación nos revela otras capas, reverbera en la canchita de metal el eco de otras historias, sentimientos, nostalgias, complicidades, jergas, anhelos y secretos, de esos que solo pueden ser dichos cuando el otro está en condiciones de entenderlos. La verdad, a Fontanarrosa le hubiera gustado muchísimo este dibujo. Y además, tal como está, va a gustarle también a quienes ni sepan qué es un wing, y odien el fútbol (hay gente así).

Por último, Campanella nunca había reelaborado tan clara y a la vez tan disimuladamente una moraleja. Pequeña clave: ¿dónde habíamos visto a un tal Amadeo limpiando los muñequitos de un metegol? Si, señor, de nuevo pero de muy distinta forma nos dice algo que nos toca de cerca, nos plantea el desafío vital de una competencia desigual, y, cuando parece que el partido culminará de modo previsible, resuelve las cosas por donde menos imaginamos, y encima nos deja un buen sabor de boca.

En la cancha, Eduardo Sacheri, principal coguionista, Federico Radero y Jorge Pablos, directores de animación, Mariano Epelbaum y Nelson Noel Luty, directores de arte, el prócer Félix Monti, de fotografía, Emilio Kauderer, música (con aportes de Strauss, Wagner y Morricone para algunos guiños, y la London Symphonic Orchestra para mejor disfrute), Jorge Estrada Mora, Gastón Gorali y Axel Kuschevatzky a la cabeza de los productores, y, con sus mejores voces y expresiones futboleras, David Masajnik, Diego Ramos, Lucía Maciel, Pablo Rago, Fabián Gianola, Coco Sily, Miguel Ángel Rodríguez, Horacio Fontova, este último en lo que él mismo ha definido como una mezcla de Walt Withman, Carlos Castaneda y José Narovsky con camiseta de Aldosivi. Un regocijo.

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