Metegol

Crítica de Fernando Alvarez - Todo lo ve

Golazo de media cancha

Sin lugar a dudas, significa un verdadero desafío llevar a la pantalla grande esta producción de gran calidad visual. Detrás está Juan José Campanella (ganador del Oscar por El secreto de sus ojos) en su incursión en el terreno de la animación con esta coproducción argentino-española que no es una historia sobre fútbol, sino que recurre al deporte más popular para hablar de temas como la amistad, la superación y el valor de la argentinidad, tal como lo retrata en varios momentos.

Metegol es una comedia con toques fantásticos que comienza con una alusión a 2001, Odisea del espacio, con simios que descubren una calavera y la utilizan como pelota para pasar luego a un relato con estructura de "racconto". Realizado en 3D, con movimientos sumamente creíbles de los personajes y con vértigo visual (el estreno es en Argentina y luego tendrá un lanzamiento en 50 países), el film cuenta la historia de Amadeo (David Masajnik), un chico que trabaja en un bar a punto de desaparecer -al igual que todo el pueblo en el que vive- cuando el inescrupuloso Grosso (Diego Ramos), un joven convertido en el mejor futbolista del mundo, regresa para vengar la única derrota que sufrió ante Amadeo.

Ahí la trama dispara a los personajes de plomo que cobran vida: Capi (Pablo Rago), al frente del equipo; Loco (Horacio Fontova), con sus divertidas reflexiones sobre la vida y Beto (Fabián Gianoila), que cuida de manera obsesiva su cabellera enrulada. Todos, junto a Laura, la adolescente del cuento, están dispuestos a ayudar al joven protagonista a salvar su mundo.

Inspirada en un cuento de Fontanarrosa, la película mantiene un aire nostálgico, de barrio, totalmente reconocible por el espectador local y la trama acumula secuencias de acción imperdibles: los diminutos jugadores escapando de un grupo de ratas voraces en un basural; el peligro que vven en las alturas de un parque de diversiones o el enfrentamiento final en el campo (de batalla) de juego.

Nada está librado al azar y todo aparece en su justo lugar y en su exacta medida. En ese sentido, también desfilan personajes secundarios como el manager (con voz de Coco Silly), aliado del antagonista de turno; una anciana que se incorpora al equipo de fútbol y se hace pasar por varón; el fornido dueño del bar; los jubilados; el borracho y muchos más.

Con el marco de aventuras que propone la historia, la cuota de romance obligado y heredando el espíritu de los western, Campanella aprovecha al máximo el material que tiene entre manos, colocando en primer plano el choque entre lo "viejo" y lo "nuevo", la importancia del diálogo entre padres e hijos y la creencia como disparadora para que todo sea posible.

Metegol es, en todo sentido, un gran entretenimiento y será tarea del públcio ídentificar luego de salir del cine a quiénes pertenecen las voces que dan vida a los personajes. Un golazo de media cancha!

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