Mentes poderosas

Crítica de Jessica Blady - Malditos Nerds - Vorterix

MUTANTES Y ORGULLOSOS. AH, NO, PARÁ

Estas historias young adult están un poco demodé.
Creíamos que ya no quedaban novelas young adult distópicas para llevar al cine, pero nos equivocamos. “Mentes Poderosas” (The Darkest Minds, 2018), basada en la historia homónima de Alexandra Bracken publicada en 2012, nos muestra un futuro alterno donde una extraña enfermedad (IAAN - Idiopathic Adolescent Acute Neurodegeneration-) comenzó a diezmar a la población infantil y juvenil de los Estados Unidos. Sólo el 2% logró sobrevivir, pero desarrolló diferentes habilidades que pusieron en alerta a las autoridades.

Los chicos que presentan síntomas son separados inmediatamente de sus familias y enviados a campamentos especiales donde son “catalogados” de acuerdo al grado de complejidad (y peligrosidad) de sus poderes: verdes, azules, dorados, rojos y naranjas. Ruby Daly acaba de cumplir los diez años, está asustada, pero sigue viva y sana… hasta la mañana siguiente, cuando se manifiestan sus habilidades y mamá Molly llama a la policía.

En Thurmond, el famoso “campo de rehabilitación”, Ruby descubre que es una “Naranja” y que la mayoría de su clase, junto con los Rojos, son exterminados inmediatamente. La chica logra zafar del poco auspicioso final y hacerse pasar por Verde.

Seis años después, no hay cura a la vista y los chicos siguen encerrados. Cada tanto se les hacen pruebas para determinar si están dentro de los parámetros y no representan ninguna amenaza, y es ahí donde el futuro de Ruby (Amandla Stenberg) se vuelve a poner peligroso. Por suerte, tiene una aliada que intuye la verdad, la doctora Cate Connor (Mandy Moore), que la ayuda a escapar de las instalaciones y le promete un poquito de protección como miembro de la LIGA, una organización de rebeldes que se oponen a los métodos del gobierno.

Todo lo que Ruby quiere es volver a casa, y sin saber en quién confiar, decide huir del ala protectora de Connor y unirse a un grupo de adolescentes que también huyen de los cazadores de recompensas dedicados a perseguir y recolectar a los pequeños fugitivos.

Al principio, hay un poco de desconfianza, pero Ruby termina haciendo buenas migas con la pequeña Zu (Miya Cech), Chubs (Skylan Brooks) y Liam (Harris Dickinson), un joven héroe que supo rescatar a varios de sus amigos de los campos y, claro, conecta con ella casi de inmediato. La idea es encontrar una comunidad donde se refugian todos los niñitos fugitivos. Hasta ahí se dirige el grupo, encontrando un montón de peligro por el camino.

A diferencia de muchas de sus congéneres con fuertes protagonistas femeninas como “Los Juegos del Hambre” (The Hunger Games) o la saga “Divergente” (Divergent), “Mentes Poderosas” hace demasiado hincapié en la fugaz relación romanticona que se establece entre los personajes principales y se olvida del contexto, convirtiéndose en una historia bastante genérica y aburrida.

Jennifer Yuh Nelson, directora más acostumbrada a películas animadas como “Kung Fu Panda 2” y “Kung Fu Panda 3”, hace lo que puede con el insípido guión de Chad Hodge “Wayward Pines”), que se olvida que esta es una película de acción y ciencia ficción protagonizada por chicos con “poderes”. Sí, tenemos muchas persecuciones, algunos efectos baratos, unos malos re malos (militares, obvio) y a Gwendoline Christie (nuestra querida Brienne) interpretando otro papel para el olvido, como la caza recompensas “Lady Jane” (ni Phasma se animó a tanto).

El problema principal reside en los jóvenes protagonistas, un grupo de actores sin carisma encabezados por Stenberg, que ya nos había aburrido de lo lindo en “Todo, Todo” (Everything, Everything, 2017). Tenías más onda como Rue, Amandla. Lástima que los chicos crezcan y pierdan un poquito (bastante) la gracia.

Y, una vez más, la historia, que no se explaya mucho que digamos. No sabemos las causas de la pandemia o por qué los chicos sobrevivientes desarrollaron poderes. No entendemos dónde están los padres y por qué no hacen algo para recuperar a sus hijos, ya que no es posible que todos sean unos HdeP desalmados que prefieren verlos encerrados en campos de concentración sufriendo penurias, ¿o sí? Se supone que están ahí mientras el gobierno busca una cura y miente descaradamente en el noticiero de las cinco; pero Nelson sólo nos muestra las ciudades vacías y los chicos a la fuga, sin adultos a la vista más allá de que la enfermedad ni los afectó a ellos.

El gran desacierto de “Mentes Peligrosas” es que es un relato muy agarrado de los pelos, demasiado enfocado en la “relación romántica” de la parejita protagonista y muy poco en Ruby como la adolescente más poderosa, y la única que puede hacerle frente a cualquier amenaza que venga.

Los realizadores cometen el error de concentrarse en el futuro de la franquicia y lo que pueda pasar en posibles secuelas –claro que Bracken escribió toda una saga de novelas- recargando la película de “misterios” e “incógnitas”, dejando una trama abierta con la esperanza de seguir acumulando episodios.

Algo poco probable, ya que no hay nada llamativo en esta entrega como para continuar avanzando, y si algo demostró el género últimamente (el fracaso de la misma saga “Divergente” o “Maze Runner”) es que al público adolescente (o el que fue creciendo con este tipo de literatura) ya no le atraen estas historias de nicho que se repiten desde sus tropos y argumentos un tanto calcados.

“Mentes Peligrosas” podría confundirse con una muy mala adaptación de los X-Men, pero ni siquiera llega a eso con una inversión mínima, un guión desprolijo y actuaciones para el olvido. Quizás nos estamos poniendo grandes para estas cosas, pero preferimos la vuelta de Katniss antes de seguir sufriendo nuevas historias distópicas con adolescentes en peligro.

LO MEJOR:

- la banda sonora seguro es un hit en Spotify.

- Que uno se emociona esperando la palabra “mutante” a lo largo de la película.

LO PEOR:

- Una trama que, en realidad, no cuenta nada.

- Sus personajes insípidos.

- Que tiene más romance que acción, devuélvanme mi dinero.