María Luisa Bemberg: El eco de mi voz

Crítica de Julia Tosello - Cine Argentino Hoy

Crítica de “María Luisa Bemberg: El eco de mi voz”, el documental de Alejandro Maci estrenado en el marco de la Edición N° 36 del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata
El homenaje a la cineasta argentina que se vuelve retrato del feminismo de una época
Jules Tosello 24 noviembre, 2021 0 36
En el marco de la Edición N° 36 del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, el 19 de noviembre se estrenó en sala el documental de Alejandro Maci: “María Luisa Bemberg: El eco de mi voz”. Como el resto de los films del festival, también se encuentra disponible online en forma limitada.

El documental comienza introduciéndonos a quien será la indiscutida protagonista de esta historia, la cineasta argentina María Luisa Bemberg. Además de representar el retrato de una época de nuestro país, desde los primeros minutos, la música, las imágenes y principalmente la voz de la misma Bemberg podrán en manifiesto lo que será el punto clave del documental: reivindicar el mensaje feminista que, ya en los 70s, la cineasta definitivamente pionera, audaz y comprometida intentaba plasmar en sus obras cinematográficas.

En un presente marcado por un tinte de cambio en el que hoy más que nunca las mujeres no hemos hecho más que levantarnos ante el histórico, desigual e injusto sistema patriarcal desde muchos puntos de vista, “María Luisa Bemberg: El eco de mi voz” se inscribe como un verdadero “eco’ en el que muchas de sus palabras llegan hasta hoy y nos hacen repensarnos una vez más desde una perspectiva de género por los roles “femeninos” dentro de la sociedad.

Siendo un film con perspectiva de género, aunque dirigido por un hombre (Alejandro Maci), el film logra plasmar el mensaje feminista de Bemberg, probablemente porque iremos descubriendo el lugar que el mismo Maci tuvo en la vida la de la cineasta, lo que nos llevará a ir comprendiendo que la cercanía y la empatía pueden llegar a ayudarnos a construir una sociedad menos machista y más igualitaria.

A lo largo del documental, iremos viendo cómo la misma cineasta se va transformando junto con sus diversas obras cinematográficas a través de un diálogo entre los guiones de sus películas, la centralidad que le otorga a sus personajes femeninos y sus propias experiencias personales. A partir de cada uno de sus proyectos, como Señora de nadie (1982), Camila (1984),Yo, la peor de todas (1990) y De eso no se habla (1993), Bemberg se irá pensando desde diferentes perspectivas como mujer: desde el significado de la libertad, la posibilidad de ser soltera en los 70s, 80s y 90s, los roles femeninos dentro de la familia y de la sociedad, cómo vivimos el amor, los secretos, y hasta los tabúes.

El documental presenta un gran e inigualable trabajo de archivo, en el que veremos desde entrevistas televisivas de la época a la cineasta, filmaciones y fotografías de sus sets de filmación hasta impecables archivos de audio entre los que se encuentran grabaciones de las últimas conversaciones de Bemberg con su último gran colaborador. De manera de enmarcar estética y visualmente a la época, el film se apoya en colores principalmente sepias, intercalando con imágenes que evocan a la televisión de los 70s, 80s y 90s.

Sin dudas, “María Luisa Bemberg: El eco de mi voz” resulta en un documental biográfico que hace eco en el presente haciendo que el mensaje de la cineasta se torne en el mensaje de muchas mujeres decididas a reivindicar una gran diversidad de roles posibles dentro de nuestra sociedad. La voz de Bemberg se vuelve nuestra voz y su mensaje va desde el presente al pasado y desde el pasado hacia el presente suscitando que nos interroguemos por el significado del feminismo en otros momentos de la historia y, por tanto, por el impacto que ha tenido y tendrá en el futuro.

FICHA TÉCNICA:

Guion y Dirección: Alejandro Maci – Fotografía: Sol Lopatín – Diseño de sonido: José Luis Diaz – Gonzalo Matijas – Matías Vilaro – Música: Nicolás Sorín – Dirección: de Arte Marina Di Paola – Edición: Alejandro Carrillo Penovi – Jefe de Producción: Julián Setton – Duración: 90´ – Una producción de Patagonik

Calificación
Actuación