Maradona - Médico de la selva

Crítica de Isabel Croce - La Prensa

La felicidad de ser el otro

El joven director Martín Serra con importante material de investigación, archivos particulares, de museos, de canales de televisión locales, del Archivo General de la Nación de la colonia, dibuja los rostros de un hombre que pudiendo aprovechar beneficios, eligió la pobreza y la voluntad de paliarla en una pequeña localidad del interior profundo de la Argentina.

on esas personas que tienen su lugar ganado en la historia de un país. De los que por su austeridad y modestia nada hicieron para ser recordados. Sin embargo, Esteban Maradona, recibido de médico con esfuerzos en la década del 30 y luego de pasar por el Hospital de Expósitos y el Muñiz, conviviendo con los leprosos, combatió en la guerra del Chaco en uno y otro bando, porque todos los hombres sufren igual. Y terminada la contienda, decidió ir a Buenos Aires para instalar su consultorio. Pero la asistencia al nacimiento dificultoso de una lugareña, hizo que perdiera el tren y se quedara medio siglo en Estanislao del Campo (Formosa).

El crearía una cooperativa, una colonia para los indígenas, ésos que lo eligieron como su "curandero" y que aun lo recuerdan, por su amor, por la voluntad de que hubiera una educación para tobas y pilagás, y que fuera mal visto por los que se resistían a la devolución de tierras a sus dueños aborígenes, como los que lo obligaron a irse del Chaco cuando hablaba de la ley de accidentes laborales en charlas comunales.

LA LABOR SOCIAL

De su increíble labor social por el prójimo, del vocabulario pilagá que transcribió, de los estudios de plantas medicinales y dibujos de la flora y fauna de la región que fue capaz de acercar a todos, habla este filme.

El joven director Martín Serra con importante material de investigación, archivos particulares, de museos, de canales de televisión locales, del Archivo General de la Nación de la colonia, dibuja los rostros de un hombre que pudiendo aprovechar beneficios, eligió la pobreza y la voluntad de paliarla en una pequeña localidad del interior profundo de la Argentina.

Esteban Maradona fue distinguido como candidato al Premio Nobel en 1992, mientras continuaba con sus estudios y sus caminatas hacia la comunidad indígena en soledad y alegría.

Todo eso muestra Serra con su filme emocionante, austero, con la voz y la presencia física del médico de la selva. Un pequeño gran filme que muestra esos seres irrepetibles que irradian luz a través del tiempo.