Maligno

Crítica de Leonardo M. D’Espósito - Revista Noticias

“Maligno” tiene demasiados lugares comunes, apela demasiado al susto producto de amplificar el sonido o montar alguna imagen rápida.

Hay un nene malo, muy malo, quizás poseído, y una mamá preocupada, muy preocupada porque el pibe se porta un poco peor que sus compañeritos de grado. Bueno, un poco mucho. En realidad la corriente “nene malo” en el cine de terror tiene su tradición y, por cierto, debería ser bastante perturbadora toda vez que la infancia es vista simbólicamente como el refugio de la inocencia.

Dicho esto, “Maligno” tiene demasiados lugares comunes, apela demasiado al susto producto de amplificar el sonido o montar alguna imagen rápida, como para detenernos en el dilema de la madre respecto de si abrazar al pibe o darle el moquete que lo desposea de su huésped.

En esa imposibilidad de elegir entre el drama, el melodrama de suspenso y el horror a lo sobrenatural y no expresado la película se disuelve. Una pena, porque el tema siempre es prometedor y no falta algún acierto en la puesta en escena.