Maligno

Crítica de Alan Prince - CineFreaks

Tibio regreso de James Wan.

James Wan volvió a lo que supo hacer mejor los últimos años: el terror. Con una nueva entrega que se aleja del tono que construyó con la saga de El conjuro, esta vez con Maligno, su último opus nos introduce en la historia de Madison y su violento novio, ella varias veces embarazada y una nueva pelea donde termina muerto.

La primera característica de este film es por un lado el tiempo que se toma el director en el desarrollo de cada escena y por otro las similitudes formales con el cine italiano (giallo). Otra diferencia con propuestas de terror de la factoría Wan tiene que ver con la ruptura de la linealidad temporal. Elemento que hace más entretenido al relato.

Con la utilización de este recurso con la fragmentación temporal se establece un guiño y complicidad con el espectador en el que por momentos pareciera que el propio Wan se divierte y juega con nosotros espectadores.

A pesar de esta idea, la decisión de un brusco cambio de registro no resulta nada positivo. Con Maligno parecía haber vuelto el cine de terror clásico, con sus atmósferas y climas pero finalmente irrumpe el cine de género. Nada innovador, algo entretenida. Lo que nadie puede negar es que El conjuro fue mucho mejor.