López

Crítica de Diego Lerer - Micropsia

Este nuevo documental del director de «Bonanza» se centra en la figura del fotógrafo y artista argentino Marcos López. De muy reciente paso por el BAFICI se estrena en el Gaumont, en Cine.Ar TV y Cine.Ar Play.

El gran artista y fotógrafo argentino Marcos López es el eje de este documental íntimo, personal, que logra retratar con cariño y bastante humor a este notable y muy particular personaje. El realizador de BONANZA y EL ETNOGRAFO no busca contar la historia de su vida ni recorrer su carrera sino retratarlo en un momento específico en el que en su camino se cruzan distintos elementos, algunos puntuales y otros permanentes. Es así que se lo ve en la relación que tiene con su madre y con sus hijos pero también en sus visitas a médicos, dentistas y oculistas, en sus pasos para una mudanza, en sesiones fotográficas, en inauguraciones, conversaciones casuales y en sus participaciones radiales, entre otros ámbitos en los que se mueve.

Rosell se coloca a una justa distancia de su retratado, recogiendo experiencias privadas y públicas, siempre sabiendo cómo y dónde ubicarse, qué contar y hasta dónde llegar. Hay un cuidado de la puesta en escena y un trabajo en la relación con el personaje que se ve muy poco en muchos recientes documentales argentinos, ya que evita tanto la pomposidad de algunos como la desprolijidad de otros, tanto la superproducción (con drone) marca Netflix como la aparente improvisación de los más «independientes» que se desentienden de cualquier cuidado formal.

Es un trabajo delicado, preciso, cuidado y sobre todo muy humano, ya que logra ir más allá de la superficie aún cuando su elemento principal sea esa misma superficie de la actividad cotidiana. Es un retrato que logra hilar temas muy íntimos y personales de una manera muy sutil, casi sin que el espectador se de cuenta que está entrando en esos terrenos. Y tiene en Marcos López a un personaje ideal –abierto, espontáneo y autocrítico– para este tipo de propuesta.