Logan

Crítica de Marcelo Artal - La letra indómita

El ocaso de Logan

Logan es una conclusión, un hito y también una novedad excepcional. No es una típica película de superhéroes, sino la versión más adulta y cruda de tal vez el héroe (¿anti?) de historieta mejor adaptado en la historia del cine. Es un drama de acción que se sumerge en la distopía sin contemplaciones, despertando emociones inusuales para el género.

Al tiempo que completa y consolida a XMEN como la mejor saga de superhéroes de la pantalla grande, Logan también hace historia. Es una película visceral, oscura y explícita, que impacta y deprime en dosis iguales. Es sinceramente superlativo el trabajo de Mangold, quien hace entrega de una bestia cinematográfica que destila sangre, sudor y lágrimas a ritmo de western y con ribetes de thriller, sin ningún tipo de contemplación hacia la audiencia. Técnicamente, es una cinta brillante tanto en lo fotográfico como a nivel edición, con grandes escenas entre las cuales una se destaca en particular, dejando el sello indeleble de su director. Narrativamente, Logan también está muy por encima del promedio en su género y consta de un guión bien esquematizado, personajes vivos y una trama muy bien ideada.

Mangold entra en el salón de la fama del cine de superhéroes, con una propuesta única y difícil de superar, que sube la vara en el género hacia una altura insospechable. Marvel, una vez más, ha sabido tomar riesgo y logra despedir a un personaje icónico con quizás la mejor película del estudio a la fecha. Imperdible.