Las ventajas de ser invisible

Crítica de Alejandro Castañeda - El Día

EMPEZAR A SER VISIBLES

Sobran los invisibles. Por empezar el protagonista, que viene golpeado desde la infancia y necesita amigos para dejar de escribir para nadie sus experiencias. Y hay un secreto que ha permanecido invisible pero sigue doliendo. Y hay amigos que al comienzo no son tan visibles. Y un gay que no se anima a ser visible. Y ese primer amor que está allí, sin manifestarse y sin desaparecer. Y esos padres invisibles que no saben lo que les pasa a sus hijos. De todo esto habla esta comedia dramática sobre adolescentes que empieza como una estudiantina sobre varios despertares y lentamente va girando hacia un tono más grave para contarnos de esos secretos mal guardados que cuando se hacen ver causan mucho daño. Es una aproximación sensible y simple sobre ese mundo, lleno de sueños y de frustraciones. Llega la hora de dejar atrás la secundaria, de comenzar a vivir el amor, de cerrar las puertas del cuarto de juegos, de irse de casa. Para eso se necesitarán nuevos afectos y nuevas esperanzas. Y sobre todo, aprender a dejar atrás tanta invisibilidad.