La vida secreta de tus mascotas

Crítica de Camila Faija - Subjetiva

EL INFALIBLE ESTEREOTIPO

Ya era hora de que Illumination Entertainment diera lugar a otros personajes que no fueran los minions. Aunque el universo en donde los animales hablan no es novedad, se sigue apostando al mismo estereotipo que sin lugar a dudas funciona. La última producción de Chris Renaud, también director de Mi villano favorito, no es la excepción. Dinámica, colorida y por momentos graciosa, sigue fiel a la misma línea que caracteriza a las películas de la productora de Chris Meledandri, solo que esta vez los amigos amarillos le han cedido espacio a las ocurrencias de las mascotas.

A pesar de la ironía que resulta del planteo original del relato en tanto las mascotas hacen lo suyo cuando no hay humanos, además de romper platos, rasgar alfombras o escuchan rock pesado, los animalitos se enfrentan a la gran ciudad, mientras se preguntan donde irán sus dueños al salir de casa y desde ahí la aventura, el núcleo duro de los films de animación destinados al gran público infantil del planeta.

Así, Max, un terrier cuya dueña Katie es la luz de sus ojos, se siente invadido por Duke, un perro mestizo rescatado de la perrera cuando llega a su hogar y su vida. El conflicto entre ambos los lleva a perderse en las animadas calles de Nueva York, donde conocen a Snowball, un conejo abandonado y resentido con sed de venganza, un personaje que carga con una buena dosis de humor macabro y algo desesperante.

No está de más señalar que la idea de animales que planean destruir a la humanidad es otro tópico transitadísimo pero lo que hace gracioso el relato es que la mente siniestra dueña de un plan maestro para acabar con la humanidad corresponde a un adorable y pompos conejito. Y claro, a pesar de las diferencias, los animales logran trabajar en equipo y hasta ser buenos amigos, una buddy movie hecha y derecha.

Es animación y se espera imaginación desbordada que aquí se traduce en una ciudad llena de humo, ruidos y tonos grises, en un mundo mágico y vivo en el cual residen los protagonistas. Sin embargo, los giros antropomórficos de la historia se tornan algo predecibles, para ser más precisos, mucho de lo que sucede en la pantalla recuerda la historia de Stuart Little.

La vida secreta de tus mascotas es entretenida, en las infernales vacaciones de invierno es una buena opción y aun cuando el relato es bastante básico, no deja afuera ni a padres, hermanos más grandes, tíos o algún abuelo canchero.

Si en Toy Story la idea era asomarse al mundo de los juguetes sin miradas ajenas, aquí las mascotas en cuestión toman su lugar, sin el vuelo de la saga de Pixar-Disney pero un producto noble y sin dudas adorable.

LA VIDA SECRETA DE TUS MASCOTAS
The Secret Life of Pets. Estados Unidos, 2016.
Dirección: Chris Renaud y Yarrow Cheney. Producción: Chris Meledandri. Guión: Ken Daurio y Cinco Paul. Montaje: Alexander Berner. Música: Alexandre Desplat. Duración: 87 minutos.