La sal de la vida

Crítica de Patricia Relats - El Espectador Avezado

Rodrigo me decía: "te va a gustar", "yo ví 'Un feriado muy particular`y vas a ver que Di Gregorio te va a encantar". Esto es lo rico del trabajo en equipo, no fue así. A él le había gustado mucho el anterior opus de este director (http://elespectadoravezado.com.ar/index.php/criticas/2-hemos-visto/82-qun-feriado-muy-particularq-la-tercera-edad-tambien-quiere-divertirse ) pero a pesar de los augurios positivos, "Gianni e le donne" no me terminó de convencer.
El protagonista es muy familiar, de hecho, este Gianni puede ser la una evolución del anterior que aparece en "Pranzo di ferragosto". Es un buen hombre. Está retirado pero pasea su perro, el de la vecina, hace las compras, su hija tiene un buen diálogo con él y su madre lo necesita todo el tiempo. Su gran problema con las mujeres es que ha pasado de ser su objeto de deseo, a ser su lacayo. De a poquito el hombre deseado y disputado, se ha puesto viejo y es invisible para todas las mujeres que desea.
Así es como se ve directamente afectado en su virilidad cuando le cuentan que un viejo decrépito se levantó una chica y de ahí en más el espectador es testigo de todos sus torpes intentos por tener algo de atención femenina, algo de cariño, algo que lo haga escapar de la realidad de que jubilado y todo lo único que tiene que hacer es encargarse de su madre y tolerar a su mujer.
Gianni di Gregorio hace de Gianni (de hecho, casi todos los actores conservan sus nombres para sus personajes) y es un actor que anda más bien por las zonas indies de la Cinecittá. Es quien lleva toda la historia y la verdad es que a pesar de que me esfuerzo, no termino de encontrarle la gracia al pobre caballero. También él se ha encargado del guión y de la dirección, lo cual tal vez no le juega a favor, lo que en otros films puede parecer adecuado, aquí parece repetitivo y pobre, como estrategias de despliegue.
A lo mejor tiene que ver con una cuestión de edad (se que hay colegas que ven en los actos del protagonista una visión distinta sobre esta película), pero llegó a parecerme un poco simplista su visión y reconozco, que como mujer, ver que la máxima prueba de existencia sea verse admirado por las jóvenes del sexo opuesto me pareció obvio y poco original. Quizás no sea un tema del que haya filmografía en abundancia, pero me hubiese gustado un retrato de adultos mayores con otra visión, más ácida y menos previsible. Después, es cine italiano más bien clásico, así que quienes disfrutan de esta filmografía se sentirán cómodos durate el relato (mucho color, ampulosidad, gestos físicos, etc).
La película dura 90 minutos, que parecen muchos. Filmada apoyada en lo que pretende ser un "estilo de abordaje propio" (mucho del guión se improvisó y sospechamos que este director profundizará estos temas en un futuro cercano), "La sal de la vida" quizás no sea todo lo que se esperaba de ella. Habrá que ver si Di Gregorio da un salto de calidad y confirma las expectativas de la prensa y público en Italia y el resto del mundo.