La noche de las nerds

Crítica de Anabella Longhi - La Prensa

Cuando Molly (Beanie Feldstein) escucha accidentalmente desde el cubículo del baño que los "vagos" de sus compañeros están hablando de ella, los encara. Para su sorpresa -e indignación- después de sacar a relucir sus estudios, el grupo le contesta que también ingresaron a prestigiosas universidades. Una irá a Yale, como ella, otro a Stanford y el tercero cuenta que fue reclutado para trabajar en Google. Molly colapsa; no puede entender cómo lo lograron. "A ustedes no les importa la escuela", les grita irritada, a lo que responden: "No, no nos importa sólo la escuela".

Molly, la presidenta estudiantil que sueña con ser la jueza más joven de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, al comprender que sus compañeros hicieron un poco de las dos cosas: divertirse y estudiar, y les fue bien; decide ir a la fiesta de uno de los integrantes del curso la noche previa a graduarse para compensar todas esas veces que no rompió las reglas. Junto a su mejor amiga Amy (Kaitlyn Dever) -quien antes de ingresar a la Universidad de Columbia hará un voluntariado en Botsuana- se embarca en una noche llena de incidentes, en esta película que toma algunos elementos del itinerario aventurero.

AMISTAD FEMENINA

"La noche de las nerds", además de estar escrita exclusivamente por mujeres (Emily Halpern, Sarah Haskins, Susanna Fogel y Katie Silberman), marca el debut de la actriz Olivia Wilde como directora. La película, que utiliza la misma premisa que "Supercool" (Greg Mottola), refresca los tópicos de la comedia adolescente con toques de reivindicación femenina. Acá, si bien hay una subtrama romántica y está marcado el rito de pasaje de la secundaria a la universidad, el foco está puesto en la amistad entre Amy y Molly.

La química entre Feldstein (que hizo de la mejor amiga de la protagonista en "Lady Bird") y Dever ("Beautiful Boy") descolla e indudablemente es lo mejor del filme. El vínculo de ellas recuerda un poco al de Ilana y Abbi, los entrañables personajes de la serie "Broad City".

Pese a la pelea que mantienen en medio de la fiesta -de esas que suceden ante una inminente despedida, quizás para amortiguar el final de una etapa- el lazo de Amy y Molly es inquebrantable. "La noche de las nerds" muestra el costado más sensible y profundo de la amistad femenina, con un soundtrack que encaja perfectamente en ese universo.