La maestra

Crítica de Rosana López - Fancinema

TIZA SIN CORAZÓN

¿Quién no ha sufrido alguna vez que una maestra en el colegio haga diferencia entre alumnos o abuse de su poder para beneficio propio sin ética profesional alguna? Por esa línea va la reciente propuesta del director checo Jan Hrebejk, que nos sitúa en 1983 durante lo que supo ser el período final del comunismo.

En el film observamos cómo una magistral Zuzana Mauréry, que encarna a una maestra de secundario un poco anticuada y muy autoritaria al estilo sketch de Antonio Gasalla, detenta poder -aprovechando su afiliación al partido político del momento- explotando a sus alumnos y abusando de los oficios y la “cortesía” que ejercen sus padres. Lo que parecía ser una persona en apariencia agradable resulta ser toda una harpía que hostiga a los menores y castiga a aquellos adultos que no le cumplen sus favores caprichosos. Y eso comienza a notarse en un grupo de niños que siempre reciben bajas calificaciones por no ceder a sus manipulaciones. Como una araña que entreteje mentiras y castigos injustificables en la que es capaz de volver situaciones a su favor y con una viveza deslumbrante tenemos una mujer dispuesta a todo. Muy lejos de la educadora “invisible” del thriller surcoreano Confessions donde la docente era pisoteada por su clase. Aquí reinan estudiantes prolijos dispuestos a aprender en un clima de tranquilidad para sólo resultar víctimas de manipulaciones adultas.

Todas esas situaciones puestas en tela de juicio en la película son producto de distintos flashbacks testimoniales de los inicios de esta maestra. Actualmente, la docente está siendo juzgada en una reunión secreta de padres y directivos del colegio. Padres que exponen en ausencia de la profesional sus tensos y cruzados testimonios dentro de cuatro paredes como Carnage de Roman Polasnki. En esta ocasión, testimonios que llegaron al límite del conflicto interno dentro de la intimidad cotidiana de las familias de esos niños afectados.

Hrebejk maneja con singular destreza espacios cerrados y asfixiantes dentro de un contexto invernal de mucho frío y nieve. Además expone las miserias y rivalidades entre los padres en defensa o detracción de la docente según los intereses o realidades circundantes. En sí, el rol de educar que ha sabido adaptarse a los tiempos cambiantes resulta ser la temática principal del film. Y aquí ya comienzan a vislumbrarse los derechos estudiantiles ganados que equivalen a ser tratados con respeto e igualdad sin la implementación de violencia psíquica/física que en tiempos atrás eran un suceso naturalizado.

Sin dudas, La maestra sobresale como relato moral e histórico de gran valor basado en las experiencias de Petr Jarchovsky, guionista principal. Estamos ante una pieza sencilla, contundente y efectiva que cosechó premios en distintos festivales de cine europeo.