La huésped

Crítica de Santiago Balestra - Alta Peli

Una historia que se la da de adulta cuando no podría ser más adolescente.

Lector, le voy a extender una cortesía que esta película no le extenderá jamás: la de decirle las cosas como son. Empecemos por un precepto simple: “La mona aunque se vista de seda mona se queda”. Es como cuando un Argentino quiere demostrar que es Europeo, y acaba por demostrar que es más Argentino que el Obelisco. Esta película hace lo mismo, alegando que tiene un apego universal; que puede atraerle a los hombres y mujeres de 15, 25, 35 y 45, cuando en realidad solo puede atraerle a las adolescentes con las hormonas en pleno estado de ebullición, que fantasean con tener a dos muchachos facheros peleándose por ella.

¿Como esta en el papel?

A ver, la película tiene un conflicto y un desarrollo narrativo satisfactorio, pero el desarrollo de los personajes es lo que toca un poco los cojones. Acá el problema no es Andrew Niccol, sino que el material con el que tuvo que trabajar es paupérrimo. Los enamoramientos tienen una base exclusivamente física; los integrantes masculinos de este cuadrángulo amoroso no tienen un solo rasgo de personalidad que justifique ese enamoramiento. No hay ni siquiera un verso pedorro con el cual se conquiste a la damisela en cuestión; no hay nada, y cuando manifiestan su “amor” es tan poco creíble que hacen parecer a Hayden Christensen (Anakin de las precuelas de Star Wars) un intérprete Shakesperiano. Gracias a Dios que Saoirse Ronan es una chica con talento, porque ella sabe pilotear lo que en manos de cualquier otra actriz sería un desastre absoluto: Lo que personaje promociona como una chica valiente, segura, independiente y abnegada es en realidad una histérica, irresponsable, hiperdependiente y suicida. Me rehúso categóricamente a aceptar que tanto este personaje como el que tiene dentro de su cabeza sean retratos femeninos positivos, porque no lo son.

¿Como esta en la pantalla?

Estéticamente la película está muy bien; foto y montaje muy prolijos. En el apartado actoral, la protagonista arriba mencionada y un terriblemente desaprovechado William Hurt están entre lo más alto a nivel interpretativo que esta película puede ofrecer. Los dos muchachos que se disputan a la protagonista, son solamente rostros bonitos, nada más.

Por más que tenga a un joven y emergente talento como la irlandesa Saoirse Ronan en el protagónico, y la adaptación y dirección corran por cuenta de Andrew Niccol, un nombre sinónimo de la ciencia ficción critica, no pueden tapar el hecho concreto de que esta película no trata un cuerno sobre el cuerpo y el alma, como lo afirma, sino que es, reitero, sobre lo copado que es que dos tipos facheros se peleen por una mujer.

¿Tan mal le fue a Andrew Niccol con El Precio del Mañana que tuvo que aceptar ponerle su nombre a esta bazofia? Lo único que espero es que le genere suficiente taquilla para que vuelva a dirigir historias originales, porque posta, hay talento, y si bien hay mucha coherencia narrativa, no sirven para tapar el hecho concreto de que la película es mala no por cagarse en el libro; la historia base desde el vamos ya estaba cagada por un tiranosaurio.

Conclusión:

Stephenie Meyer ratifica que lo importante para ella es tener un novio, porque esta es una historia que se la da de adulta cuando no podría ser más adolescente. Es una historia que hubiera producido una película más potable si se hubiera tenido el suficiente valor de traicionar a la fuente. Porque una historia con un subtexto tan superficial merecía dicha traición.

Recomiendo, por este medio, a nuestro CEO, que la misma bajada de línea que le extendió a la saga Crepúsculo se la extienda también a esta nueva saga. Solamente deseo que le vaya bien en taquilla, para que los que desperdiciaron su talento en algo tan superficial puedan crear mejores proyectos.