La bicicleta verde

Crítica de Lisandro Liberatto - Alta Peli

Directo desde Arabia Saudita nos llega La Bicicleta Verde -Wadjda en su idioma original- una transgresora cinta basada en la historia real de una de las sobrinas de la directora Haifaa Al-Mansour.

Wadjda tiene diez años y vive en una sociedad tan tradicional que ciertas cosas como ir en bicicleta están totalmente prohibidas. A pesar de todo, es una niña divertida y emprendedora que bordea siempre el límite entre lo autorizado y lo prohibido. Wadjda desea tener una bicicleta para poder competir con su amigo Abdullah en una carrera, pero su madre no se lo permite porque las bicicletas son un peligro para la dignidad de una chica.

Pequeñas revoluciones

La Bicicleta Verde cuenta con la particularidad de estar basada en una historia real. ¿Que tiene eso de particular en una época donde las biopics y cintas que se jactan de ser adaptadas de hechos que realmente ocurrieron son moneda corriente? Básicamente la sencillez de su historia. Pero el hecho de ser una historia sencilla no la hace menos importante, incluso es todo lo contrario.

La película está contada a través de los ojos de Wadjda (personaje que le da el título original a la película), una niña de 10 años que vive junto a su madre en Arabia Saudita y que inicia, casi sin quererlo, una pequeña revolución. Para entender esto, primero debemos comprender la idiosincrasia del lugar en donde habitan. Viviendo bajo las tradiciones de la religión musulmán, las mujeres ocupan un lugar relegado en la sociedad. En algunos casos, como se ve retratado en el film, las niñas son obligadas a casarse con hombres diez años mas grandes que ellas y, en caso de no poder a luz a un hijo varón que continúe el linaje, los hombres pueden contraer matrimonio nuevamente con otra mujer. Dentro de estas tradiciones hay una en particular que es la que da comienzo a este pequeño acto de revolución del cual les hablo. Las mujeres, para no correr el riesgo de perder su virginidad, no acostumbran a andar en bicicleta. Pero Wadjda, con la curiosidad de cualquier niña de su edad, quiere una bicicleta para poder correr una carrera con uno de sus amigos varones.

Quizás esta metáfora de la bicicleta sea un tanto obvia, pero poco importa a nivel relato. Esta bicicleta termina convirtiéndose en un símbolo de igualdad que no solo desafiará a los hombres de una sociedad que en el mundo occidental podríamos catalogar como “machista”, si no que también desafiará a muchas mujeres que están acostumbradas a ocupar su lugar relegado en esa sociedad y que lo aceptan como tal. El gran acierto de Al-Mansour, su directora, está en contar esta historia como si fuera simplemente una anécdota de la infancia de Wadjda y mostrando como sus actos, de manera involuntaria, incomodan y desafían a todos al rededor.

Wadjda está interpretada por Waad Mohammed, quien hace su debut cinematográfico con este film. Lejos de parecer una improvisada, Mohammed se desempeña con total soltura y encanto, y su personaje nos recuerda mucho al de Marjane Satrapi en la cinta de animación Persepolis.

Conclusion

La Bicicleta Verde, a pesar de la sencillez de su historia, es una película sumamente crítica hacia una sociedad y una religión que oprime a las mujeres al punto de que incluso andar en bicicleta está prohibido para ellas. Con un gran trabajo de fotografía, un guión que nunca se aparta de lo que quiere contar y siempre tiene presente su tema principal y actuaciones justas por parte de todo su elenco, La Bicicleta Verde es una de las películas mas importantes y transgresoras que van a poder encontrar en los cines este año.