Justicieros

Crítica de Catalina Dlugi - El portal de Catalina

Una comedia negra, incómoda y trasgresora que se mete  en temas muy serios, que tiene muchas armas y cadáveres, pero también una gran inteligencia y un corazón emotivo inusual. El director y guionista Anders Thomas Jensen imagina una historia que le permite hablar de hombres violentos, de justicia por mano propia, del entrenamiento de soldados y su estrés al volver a la rutina civil, de la vida vista como un campo de conspiraciones constantes, del destino trágico de los inmigrantes. Y lo  hace con un humor negro y una provocación infrecuente y efectiva. Desarrolla una acción que comienza con el robo de una bicicleta y termina con un tendal de “culpables”. La muerte de una mujer en la explosión de un tren, es visto por un hombre obsesivo que se salva por casualidad,  como un verdadero atentado. Es alguien que cree fervientemente en que lo probable es previsible y se puede calcular. El sus amigos, con tocs parecidos, se acercan al viudo de la mujer muerta en el tren para comunicarle sus sospechas. Ahí se termina de redondear un grupo singular con ese soldado acostumbrado a la acción, encerrado en su dolor. Entre ellos inician una investigación y una venganza. Pero una revelación cambiará las cosas pero no la ternura de ese rejunte de almas atormentadas que experimentan una contención inédita. Muy bien Madds Millelsen y gran elenco.