Juan de los muertos

Crítica de Lisandro Liberatto - Alta Peli

Una cinta cubana de zombies que compensa con buen entretenimiento su débil mensaje.

¡Revolución o muerte!

Luego de su estreno oficial hace casi dos años y un paso por el Buenos Aires Rojo Sangre, llega por fin a las salas comerciales de nuestro país el film cubano de zombies Juan de los Muertos. La historia, tal como nos da a entender el título, sigue las andanzas de Juan, un hombre de 40 años que se crió con la revolución en el poder y pasó toda su vida sin hacer nada. Lo único que le importa es su hija, quien no quiere saber nada con él. Pero un día algo extraño sucede, la gente comienza a ponerse violenta y a atacarse unos a otros. Lo primero que piensa Juan es que esto es tan solo una nueva etapa de la revolución, donde el pueblo se levanta en armas. Pero rápidamente se dará cuenta que este no es el caso. Los muertos están volviendo a la vida y Juan descubre que tiene un talento innato para matar zombies. Talento que terminará transformando en un negocio.

Las comedias de zombies son un sub-género que suele dar buenos resultados. Basta con recordar El Regreso de los Muertos Vivos del gran Dan O’Bannon, Shaun of the Dead de Edgar Wright o Zombieland. Y si bien Juan de los Muertos es una buena adhesión a esa lista, es una película que no rompe con el molde más allá de contar con la particularidad de ser una cinta cubana y de muertos vivos. Como suele suceder con el cine de zombies (o por lo menos con el bueno), la amenaza es siempre sinónimo de algo. No son solo muertos vivos. Estos representan el ascenso de una nueva generación, o la lucha de una clase social en particular, o lo que sea que el director esté intentando retratar en su película. Juan de los Muertos, con la revolución cubana sobre su espalda, bien podría haber optado por enviar un mensaje social y político más afilado, pero no este el caso ya que pareciera perderse entre situaciones cómicas dignas de la comedia slapstick o humor físico . Y si bien su director Alejandro Brugués arma un buen retrato de lo que significa vivir en la Cuba comunista del Siglo XXI, la película probablemente funcione mejor en su país de origen ya que algunas cosas parecieran, inevitablemente, perderse en el camino.

Pero aunque como crítica o parodia de la revolución Juan de los Muertos se queda a mitad de camino, como comedia de zombies es otra historia distinta. La cinta funciona en su mayoría gracias al buen desempeño de su carismático actor principal Alexis Díaz de Villegas y los efectos especiales, sin ser de primera linea, están muy bien resueltos. Brugués arma una cantidad de escenas muy divertidas a las que logra aplicarle una original vuelta de tuercas. Los fanáticos del gore no saldrán decepcionados ya que tambien hay una cuentas muertes de zombies bien pensadas que derrochan sangre, tripas y humor.

Conclusión

Juan de los Muertos es un logro en más de un sentido. No solo es una comedia de zombies sumamente divertida, tampoco se puede dejar pasar el hecho de que se está haciendo un film crítico para con la revolución (aunque nunca llegue a destacarse completamente por eso) desde adentro de la misma Cuba. Pero más allá de lo desdibujado de su mensaje, son 90 minutos que no vale la pena perderse y debería dejar contentos a los amantes del género.