Invictus

Crítica de Chandler - Cines Argentinos

Siempre tuve una gran admiración por Mandela. Sin lugar a dudas es uno de los líderes políticos más importantes de las últimas décadas, y lamentablemente no es tomado como ejemplo.
Basta con ver algunos de sus actos personales, decisiones que tomó en su vida política y familiar, para darse cuenta que es un “distinto”.
Y los que leen esta web hace tiempo, saben de mi incondicionalidad con Clint Eastwood.
Entonces cuando me enteré que un capítulo de la vida de Mandela sería llevado por el viejo Clint al cine… fue como encontrar un billete de $100 en un pantalón guardado…
La vida de Mandela es tan rica en historias que es sería injusto meter todo en una sola película. Debería tener más películas que la reina Elizabeth!
Y quizás para la mayoría de la gente esta sea una película de Rugby… y sería un espantoso encallisamiento. Invictus es una polaroid de un genio, de un visionario, de un pacificador, de un tipo que luchó por el bien común de una nación castigada y oprimida, y que usó muchas cosas “insignificantes” en pos del bien común de su pueblo. Que tuvo que convencer a propios y a extraños.
Y esa Polaroid la sacó Clint Eastwood.
Quizás mi crítica sea empalagosa, pero soy como un abuelo con sus nietos… aunque suene raro, y quizás para nada lógico en este caso.
La puesta en escena de Clint hace que quien no sepa nada de Mandela, se vaya metiendo en tema con varias cosas. Muchos entrarán conociendo el final, y eso no le quita emoción al relato. Está todo muy bien entregado. Dura lo justo y no decae en ningún momento.
El laburo de Morgan Freeman es impresionante, y Matt Damon sigue con la calidad de siempre.
Clint filmó las tomas de rugby de una manera brillante, y todas las tomas “aéreas” del estadio son de gran calidad. Uno podría llegar a pensar que a su edad no estaría buscando innovar… y sin embargo el tipo está en todo su esplendor.
Invictus simplemente es la mejor película que se le podría haber hecho a Mandela. Debería ser de visión obligatoria en cualquier Universidad, de abogacía, de ciencias políticas… de donde pueda salir cualquier político argentino con ganas de acumular poder para satisfacción personal.
Mandela después de estar 27 años en una isla frente a Ciudad del Cabo picando piedras, fue presidente por un solo período. Se negó a ser reelecto. Ya había mostrado el camino.
Clint Eastwood no deja de mostrar el camino. Y ruego a quien sea, que tengamos mucho más del viejo Clint. El cine se lo merece.
Una película perfecta.