Interestelar

Crítica de Lilian Lapelle - Cine & Medios

La Tierra no da para más

En un futuro aparentemente no muy lejano, el planeta se ha visto afectado por enormes plagas que no solo han destruido cosechas sino que ademas regaron la superficie del planeta con un polvo nocivo, por lo que la humanidad sufre de escasez de alimentos y de problemas respiratorios.
La mayoría de los pobladores se limitan tan solo a sobrevivir, por lo que muchos han dejado de lado sus profesiones, como en el caso de Cooper (Matthew McConaughey) quien era un ingeniero y piloto de la NASA y forzosamente se convirtió en granjero. Cooper es viudo, vive con su suegro y sus dos hijos en una granja, hasta que es llamado nuevamente a su antiguo trabajo para integrar una misión que saldrá a explorar otras galaxias para encontrar un lugar habitable para el hombre. Lo interesante de esta misión, es que para recorrer esas enormes distancias utilizarán un agujero gusano recientemente descubierto que les permitirá no solo atravesar el espacio, sino también el tiempo.
Cooper toma la difícil decisión de dejar a su familia, sin saber si volverá a verlos, con la esperanza de que encontrará un lugar donde podrán volver a reunirse.
La historia es compleja y atraviesa varios temas: las calamidades sufridas por la humanidad, el drama familiar del protagonista, el de su hija a quien le cuesta perdonar que su padre se haya ido, el sacrificio de quienes integran la misión que han abandonado todo en pos de un bien mayor, y un secreto muy bien guardado durante mucho tiempo. Como si todo eso fuera poco, la trama se complica tratando de entender difíciles, pero interesantísimas teorías sobre viajes en el tiempo y dimensiones paralelas.
Siguiendo la línea de Nolan, la de poner como protagonistas a héroes que sufren por su condición de tal y que no pueden disfrutar plenamente de sus logros porque siempre tienen una tragedia a cuestas, Cooper no es la excepción y es un hombre tan valiente como sufrido.
El hecho de que se traten tantos temas marea un poco y nos desenfoca de la cuestión más interesante, que tiene que ver con la teoría de Kip S. Thorne, un físico que sostiene que los agujeros gusano existen y que a través de ellos se puede viajar en el tiempo.
Visual y técnicamente la película es excelente, las imágenes del espacio son hermosas, y logran que por momentos el espectador pueda sumergirse en otra realidad.
El elenco es un desfile casi interminable de estrellas que no paran de aparecer durante las casi tres horas que dura la historia: Michael Caine, Anne Hathaway, Wes Bentley, Matt Damon, Topher Grace, y Ellen Burstin, entre otros, donde se destacan Casey Affleck y Jessica Chastain como los hijos ya mayores de Cooper, que sufren en un mundo que se está extinguiendo y guardan la esperanza de volver a ver a su padre.
Con un despliegue visual típico de un tanque Hollywoodense la película es impactante, aunque el guión falla un poco a la hora de mantener la tensión y si bien el final tiene una vuelta tan inesperada como interesante, es inevitable que la historia nos resulte un poco densa.