Inseparables

Crítica de Delfina Moreno Della Cecca - A Sala Llena

La historia en la que se basa Inseparables es conocida, ya que este film es una remake de la película francesa Amigos Intocables (Intouchables, 2011), que fue un éxito de taquilla en varios países; pero por si las dudas, aquí va una sinopsis: Felipe (Oscar Martínez) es un “cuadripléjico rico”, como se define a sí mismo, y tras entrevistar a numerosos candidatos, decide contratar a Tito (Rodrigo de la Serna), el ayudante del jardinero, como su asistente personal. La premisa se centra en el hecho de que ambos personajes protagónicos vienen de “mundos” muy distintos, y por ende, están acostumbrados a vivir de diferentes maneras. Paradójicamente, aquellas características que deberían repelerlos son las que los unen en una poderosa amistad.

Si pensamos en la reciente Yo antes de ti (Me Before You, 2016), donde los personajes protagónicos también pertenecen a distintas clases sociales, resulta más fácil conectar con la dupla Felipe/ Tito que con la pareja romántica Will/ Louise, y esto se debe -en gran medida- al guión contundente y bien estructurado que hereda Inseparables del film francés. Ambas películas están basadas en la historia real de Philippe Pozzo di Borgo y su cuidador argelino Abdel Sellou… o al menos así debería ser, ya que Marcos Carnevale, director de la propuesta, se concentró en hacer una adaptación del material francés -a veces plano por plano- y no en contar la historia de estos personajes; para ello se apoya exclusivamente en el guión del film original, lo que resulta en casi una copia exacta de la película dirigida por Eric Toledano y Olivier Nakache.

¿Cuál es el sentido de filmar de nuevo una película, especialmente una excelente y exitosa como Amigos Intocables? Esta no es una pregunta que se hagan en Hollywood, la meca de las remakes, y en la mayoría de los casos se confirma que la nueva versión es innecesaria: ¿alguien acaso recuerda la espantosa Criminal (2004), adaptación de nuestra Nueve Reinas (2000)? Aun así, en este caso Inseparables toma algo de distancia con respecto al material de origen a partir de los pequeños detalles que hacen a la cultura argentina (o al menos, a algunas características que todos podemos identificar). Esto es mérito exclusivo de Carnevale, quien logra aggiornar el film y sus personajes para que la empatía no sólo esté puesta en la trama, sino también en la cercanía cultural.

En este sentido, Tito no será un inmigrante de algún país limítrofe, como cabría suponer, sino un pibe de Villa Lugano con antecedentes criminales, y Felipe no quedó tetrapléjico en un accidente de parapente sino cabalgando por la costa argentina. Por otro lado, los gustos musicales de cada uno no estarán enfrentados en términos de clásico/ pop sino de clásico/ cumbia.

¿Cuál es el sentido, entonces, de volver a contar esta historia? En un relato donde los personajes ya no tienen nada que perder, y aun así extienden una mano amiga dispuesta a ayudar: es interesante pensar que quizás el otro, al que antagonizo y excluyo, puede ayudarme con eso que me falta como persona. En tiempos como estos, donde el mundo se encuentra polarizado, es bueno recordar que las grietas y los muros son autoimpuestos.