Inmortales

Crítica de Diego Martínez Pisacco - CineFreaks

Despanzurrando mitos

Después de un hiato bastante pronunciado Hollywood regresó a la mitología griega sui generis con Furia de titanes, una película mediocre orientada a un público de preadolescentes que alcanzó una proyección comercial acaso inmerecida. Los Inmortales, por su parte, es una película muy menor orientada a un público de jóvenes y/o adultos que guarda varias similitudes estéticas con la en su momento sorprendente 300 (inclusive comparten los mismos astutos productores). La diferencia más radical entre Furia de titanes y Los Inmortales es que esta última al menos cumple su función de entretener con una historia que se nutre del mito de Teseo aunque con unas licencias dramáticas tan disparatadas que sería un error exigirle exactitud a la adaptación realizada por los hermanos Charley y Vlas Parlapanides. Los responsables del proyecto le pidieron sangre, vísceras y un gore ultraviolento al director de origen indio Tarsem Dhandwar Singh (sí, aquel que debutara en el cine en 2000 con el lisérgico e imaginativo thriller de horror La Celda) que como buen soldado acató las órdenes y volcó todo su saber –dicho esto sin ironía- en composición, imágenes alucinantes, un CGI deliberadamente artificioso y el condimento final que tanto convoca por estos tiempos: el polémico 3D…

Ya que el guión es un desatino constante voy a plegarme a la causa para enunciar uno propio: ningún filme de aventuras que empiece con la narración en off de John Hurt puede ser totalmente malo. La voz de este simpático veterano inglés le saca el jugo a cualquier texto –aún a los más profanos- y automáticamente, al reconocerla, te roba de prepo una sonrisa. El elenco de Los Inmortales es claramente superior al de Furia de titanes: hay muchas figuras de una fuerte presencia escénica. Algunos (Mickey Rourke, Stephen Dorff, Freida Pinto, el mencionado John Hurt) son más conocidos que otros (el protagonista Henry Cavill, Luke Evans, Joseph Morgan, Isabel Lucas) pero el casting es sin dudas uno de los puntos fuertes que potencian el relato. Aunque algunos papeles han sido asignados de manera caprichosa (el Zeus demasiado juvenil de Luke Evans encabeza la lista) esto no impide un buen desempeño por parte de la gran mayoría de los artistas involucrados. La jugada de mezclar intérpretes de trayectoria con ex modelitos, estrellas de la TV y actores que recién comienzan a forjarse un nombre en la industria podría haber salido terriblemente mal. Que no haya sucedido así es el gran logro de Singh: después de todo la calidad del apartado visual ya estaba garantizada de antemano…

¿Con qué se van a encontrar quienes se acerquen a esta versión hiper pochoclera de los mitos griegos que muchos descubrimos en nuestra infancia gracias a los poemas épicos de Homero? Pues ni más ni menos que esa técnica de guión que se dio en conocer como el Camino del Héroe (ver enlace) y que tan buenos resultados tuviera en títulos clásicos como Star Wars o la trilogía de El Señor de los Anillos por mencionar sólo los más obvios. Como he dicho en más de una oportunidad la estructura del Camino del Héroe no genera milagros si el material es ramplón pero sí le da a la película una base sólida sobre la cual moverse. Las peripecias de Teseo (Henry Cavill) en Los Inmortales no asombran a nadie pero pese a todo se siguen con cierto interés culposo. Como en Star Wars, el inicio de la aventura encuentra a nuestro personaje principal trabajando como granjero y nada hace suponer que dejará su oficio para liderar a los suyos contra el despiadado rey invasor Hyperion (un dignísimo Mickey Rourke) que por venganza contra los dioses quiere liberar de su prisión a los temibles titanes para que lo ayuden a aniquilar la raza humana. Modesto el hombre… El asesinato de un ser querido y las circunstancias llevarán a Teseo a sumarse a la resistencia contra el rey demostrando su valor en batalla y enamorando de pasada a la virgen oráculo (Freida Pinto) mientras los dioses se debaten entre ayudar o permanecer ajenos al conflicto que se desata en la tierra…

Los Inmortales tiene tantos efectos visuales generados por computadora que da la sensación de estar pintada de punta a punta. El artificio está un poco menos volcado al comic que en 300 pero no se puede negar que navega en esa dirección. El nivel de violencia bordea la desmesura más insólita cuando las explosiones de sangre que provocan los mazazos, espadazos y cadenazos de los guerreros se entrelazan en cámara lenta para regocijo de los adictos a las emociones fuertes. La película es simplemente eso: un relato pueril pero contado con garra y una convicción que, debo reconocer, no me esperaba de ninguna manera. Sorpresas te da la vida…