Implosión

Crítica de Mariana Mactas - TN - Todo Noticias

El 28 de septiembre de 2004, en Carmen de Patagones, un chico de 15 años entró a la escuela con el arma de su padre y mató a tres compañeros, dejando a otros cinco heridos. El director y actor Javier van der Couter, en base a un guion escrito junto a Anahí Berneri, construye una ficción protagonizada por dos protagonistas reales de aquella masacre, los sobrevivientes Pablo (Pablo Saldías Kloster) y Rodrigo (Rodrigo Torres). Dos amigos, que ya son hombres, y que están en busca del victimario.

Lo buscan con una escopeta, cruzando la provincia de Buenos Aires en una camioneta, en aparente busca de venganza. Y aunque ficción, cuando llegue el momento de enfrentar ese trauma frente a otros, no hay forma de no conmoverse con un dolor que se siente muy real. Si bien parecen tener las cosas claras, los muchachos no saben muy bien para qué buscan a aquel que fue su compañero y hoy ignoran qué aspecto tiene.

Sobre esa mezcla de decisión y confusión se dibuja su vínculo de confianza, su amistad, como una road movie de de compinches. Una travesía en la que parecerán extraviarse para volver a encontrarse, cruzándose con nuevas amistades por el camino. Unas chicas, una fiesta, un nuevo grupo de gente en los suburbios de una ciudad desconocida (La Plata, Ensenada). Largo paréntesis que adquiere peso especial, como retrato climático generacional, que puede recordar a ciertos films de Gus van Sant (un director que, por cierto, con Elephant, se metió de manera más directa con otra masacre escolar, de esas que en los Estados Unidos de la venta libre de armas son triste noticia común). Implosión tiene la virtud de tomar ese tema pero a la vez despegarse, con el interés puesto en el presente de sus personajes. Una decisión inteligente para reivindicarlos, parados en el valor de su aquí y ahora, tanto más rico para espiar, y licuar, el pasado.